Durante una entrevista con Caracol Radio, Petro cuestionó la medida y aseguró que la salida de la diplomática refleja una postura extrema frente a los llamados al diálogo. “Si por proponer un diálogo y una intermediación sacarán a la embajadora, es porque se está pasando a extremismos que pueden llevar a una situación muy difícil al pueblo boliviano, espero que eso no pase”, expresó el jefe de Estado colombiano, quien además advirtió sobre el riesgo de una mayor confrontación social.
Las declaraciones provocaron una inmediata respuesta de Paz, quien calificó los comentarios de Petro como un “ataque a la democracia boliviana”. En una comparecencia desde la sede del Ejecutivo, el mandatario afirmó que el gobernante colombiano ha puesto su ideología por encima del respeto entre naciones y defendió la decisión tomada contra la representante diplomática. “Bolivia no puede aceptar tremenda injerencia”, manifestó.
La Cancillería confirmó la salida de la embajadora mediante un comunicado en el que argumentó que la decisión busca preservar los principios de soberanía, no injerencia y respeto mutuo entre Estados. El documento señaló que la diplomática deberá concluir sus funciones conforme a las normas internacionales vigentes. Paz también sostuvo que su administración siempre mantuvo una relación respetuosa con Colombia y lamentó el tono utilizado por Petro para referirse a la situación interna.
El mandatario colombiano endureció posteriormente sus señalamientos al afirmar que existe “un pueblo en las calles al que están matando” y un Gobierno cuestionado por las manifestaciones. Petro insistió en la necesidad de abrir “un gran diálogo nacional” para evitar un escenario más grave. “Puede haber una masacre sobre la población boliviana que ningún ser humano en el mundo debe querer ni desear”, declaró tras conocer la expulsión de la embajadora.
En medio del intercambio de acusaciones, el canciller Fernando Aramayo señaló a Petro de actuar como “cómplice” del expresidente Evo Morales, a quien sectores oficialistas responsabilizan de incentivar las protestas. El funcionario rechazó las afirmaciones sobre supuestas muertes durante las movilizaciones y aseguró que el presidente colombiano difunde “información falsa”. Además, pidió colaboración para que Morales comparezca ante la Justicia por un caso de presunta trata agravada de personas.
La crisis política se ha intensificado en los últimos días con protestas y bloqueos encabezados por sectores campesinos, la Central Obrera Boliviana (COB) y grupos afines a Morales, quienes exigen la salida de Rodrigo Paz, que lleva seis meses en el poder. Petro afirmó el pasado domingo que el país atraviesa una “insurrección popular” y ofreció la disposición de su Gobierno para contribuir a una salida pacífica del conflicto, declaraciones que terminaron por profundizar el choque diplomático entre ambas naciones.
Redacción: Forum News