La iniciativa se desarrolla en torno al control administrativo del Puerto Costa Maya, adquirido por la compañía en julio de 2025 mediante una inversión superior a los 221 millones de dólares. Desde entonces, la empresa ha impulsado modificaciones operativas en el muelle y ha planteado el proyecto como una expansión similar a su complejo turístico privado en Las Bahamas, con el objetivo de consolidar un destino de alto flujo de cruceristas en la región.
En el plano ambiental, la propuesta ha sido fuertemente cuestionada por organizaciones como Greenpeace, que advierten sobre los riesgos para el ecosistema de manglares y la biodiversidad local. Durante una acción de protesta, activistas desplegaron una manta dirigida a la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) con el mensaje: “Perfect Day, toboganes o protección ambiental, esa es la cuestión”, en rechazo a lo que consideran posibles irregularidades en el proceso de autorización.
El coordinador de campaña de Greenpeace, Carlos Samayoa, señaló que la organización mantendrá la vigilancia sobre el proyecto y cuestionó el modelo de desarrollo planteado. “No pueden seguir autorizando más proyectos en ese sentido; hemos también dicho que no estamos en contra de la generación de empleos ni del desarrollo, siempre y cuando no esté inclinando la balanza a favor de los beneficios económicos concentrados en pocas manos y con repercusiones severas en los ecosistemas”, afirmó.
Tras la protesta, la Semarnat emitió un posicionamiento en el que aclaró que el proyecto aún no cuenta con permisos ambientales. “El proyecto Perfect Day, en Mahahual, continúa en proceso de evaluación ambiental y, a la fecha, no cuenta con autorización ambiental alguna para su desarrollo, construcción u operación”, indicó la dependencia.
En contraste, habitantes de la zona muestran posiciones divididas. Luciana, residente de Mahahual desde hace 15 años, expresó su preocupación por el impacto social y ambiental del complejo. “Es una falta de respeto a la población, a la identidad del pueblo, es una falta de respeto al entorno en donde lo quieren instalar, al ecosistema, es una falta de respeto social, ambiental, cultural. No hay nada que respeten con este proyecto que ellos están proponiendo. Nada”, manifestó. Incluso, influencers también se han sumado a las voces críticas y a las campañas en defensa del arrecife, alertando sobre el posible impacto del proyecto en el ecosistema marino.
El proyecto ha sido mencionado en el contexto de inversiones estratégicas promovidas durante la administración de la presidenta Claudia Sheinbaum, con participación del entonces secretario de Economía Marcelo Ebrard, como parte de una cartera de capital extranjero en el país.
No obstante, tras las críticas ambientales y sociales que ha generado el proyecto, Sheinbaum ha retomado el tema y matizado su postura respecto a la actuación de la Semarnat, subrayando que la prioridad es la protección del arrecife: “En este caso, lo más importante tiene que ver con conservar el arrecife; no puede haber un proyecto que dañe el arrecife de esa zona. Entonces, si se va a hacer, tiene que ser en otro lugar que permita que se desarrolle el proyecto o bajo ciertas condicionantes que ponga la Semarnat. Algunas críticas son por criticar todo, pero otras sí tienen que ver con la protección ambiental y eso es lo que están revisando”.
Redacción: Forum News