El encuentro se desarrolló en el Gran Salón del Pueblo, donde Xi recibió a Putin con una ceremonia protocolaria similar a la organizada días atrás para el mandatario estadounidense, Donald Trump. La recepción incluyó una guardia militar, la interpretación de los himnos nacionales, niños ondeando banderas de ambos países y una salva de cañones que buscó resaltar el carácter estratégico de la relación entre Pekín y Moscú.
Durante la reunión, Xi destacó la estabilidad de los vínculos entre ambas potencias y aseguró que la relación bilateral ha logrado fortalecerse pese a los desafíos internacionales. “Hemos sabido profundizar sin cesar la confianza política mutua y la coordinación estratégica con una perseverancia inquebrantable que ha resistido mil pruebas”, afirmó el líder chino, según la agencia oficial Xinhua.
Putin, por su parte, calificó la relación con China como un vínculo en un “nivel sin precedentes”, especialmente en el ámbito económico, pese a los “factores externos desfavorables” que, según dijo, enfrentan ambos países en el contexto internacional actual.
La cumbre se produjo mientras continúan las tensiones por la guerra en Ucrania y aumenta la preocupación por una posible escalada en Medio Oriente. Xi advirtió que una eventual reanudación de los combates en la región sería “inoportuna”, en referencia al complejo escenario que rodea al estrecho de Ormuz y las tensiones entre Irán y Estados Unidos.
Además del plano político, la agenda incluyó temas energéticos clave para Moscú, como el proyecto del gasoducto Fuerza de Siberia 2, considerado estratégico para Rusia porque permitiría ampliar el suministro de gas hacia el mercado chino tras la reducción de las compras europeas luego de la invasión a Ucrania. Sin embargo, la iniciativa continúa sin concretarse.
La reunión también coincidió con el 30 aniversario de la denominada “asociación de coordinación estratégica” entre China y Rusia, una alianza que ambos gobiernos utilizan para reforzar la imagen de estabilidad y cooperación frente a las turbulencias geopolíticas internacionales. Xi y Putin mantienen una relación cercana desde hace más de una década y se han reunido en cerca de 40 ocasiones durante sus años simultáneos en el poder.
En paralelo, Trump reaccionó desde Estados Unidos a la reunión entre ambos líderes y aseguró que considera positivo el acercamiento entre Pekín y Moscú. “Creo que es algo bueno. Me llevo bien con ambos, pero creo que es algo bueno”, declaró ante la prensa. El mandatario estadounidense reveló además que Xi le había adelantado durante su reciente visita a China que también recibiría a Putin en Pekín.
Trump incluso ironizó sobre la ceremonia organizada para el presidente ruso. “No sé si la ceremonia de bienvenida que le hicieron fue tan brillante como la mía. Estaré atento”, bromeó el mandatario estadounidense.
Redacción: Forum News