Honduras destinó 98 millones de lempiras para migrantes retornados

ECONOMÍA EDITOR DM
El Estado de Honduras destinó 98.25 millones de lempiras para asistir a migrantes retornados al país entre febrero de 2025 y enero de 2026, según el Observatorio de Migraciones de la Universidad Nacional Autónoma de Honduras (UNAH). Durante ese período, 37,790 hondureños regresaron, principalmente desde Estados Unidos, y recibieron el bono “Llegaste a casa”, parte del programa gubernamental “Hermano, hermana, vuelve a casa”. Cada beneficiario recibió 100 dólares, equivalentes a aproximadamente 2,600 lempiras, entregados en los Centros de Atención al Migrante Retornado.

El informe del Observatorio indica que los recursos se canalizaron a través del Fondo de Beneficio Social para la Reintegración, con datos proporcionados por la entonces Secretaría de Desarrollo Social (Sedesol). Los jóvenes de entre 18 y 29 años conforman el 42 % de los retornados, mientras que los adultos mayores de 60 años apenas representan el 1 %, evidenciando que la mayoría de quienes regresan son personas en edad productiva.

César Castillo, director del Observatorio de Migraciones, señaló que el programa contemplaba dos componentes: “uno de asistencia humanitaria inmediata, que incluía la entrega del bono de 100 dólares, y otro enfocado en proyectos de emprendimiento”. Este segundo componente estaba pensado para otorgar aproximadamente 1,000 dólares a migrantes retornados interesados en iniciar pequeños negocios, aunque no hay registros claros sobre su ejecución ni impacto.

El especialista advirtió que la asistencia económica inmediata es crucial, ya que muchos migrantes retornan sin recursos tras ser deportados. Sin embargo, destacó que es igualmente importante contar con estrategias de reintegración sostenibles que permitan que estas personas puedan acceder a oportunidades productivas y mejorar su estabilidad económica a largo plazo.

A pesar de la entrega del bono, la falta de información sobre la implementación del componente de emprendimientos evidencia un desafío en la política de reintegración. “Ese componente implicaba otros procesos y no hay evidencia clara sobre qué se entregó, bajo qué condiciones ni cuál ha sido su impacto”, afirmó Castillo, subrayando la necesidad de mecanismos de seguimiento y evaluación que garanticen que los programas cumplan sus objetivos.

Redacción: Forum News 
(Fuente: Vox Populi Hn) 
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