El conflicto en Medio Oriente vuelve a golpear el bolsillo de los hondureños. La escalada entre Estados Unidos, Israel e Irán, sumada al bloqueo intermitente del estrecho de Ormuz, ha disparado el precio del petróleo en los mercados internacionales y ya se traduce en nuevos aumentos a los combustibles en Honduras a partir de este 4 de mayo, elevando la presión sobre el costo de vida, el transporte y la economía familiar.
El crudo atraviesa un momento de alta tensión. El barril de Brent oscila entre 112 y 121 dólares, mientras el WTI se cotiza entre 107 y 109 dólares, con picos que han superado los 126 dólares en jornadas marcadas por la incertidumbre. Esta volatilidad refleja un mercado sensible a cualquier movimiento geopolítico y anticipa semanas decisivas para la estabilidad energética global.
En el país, el impacto es inmediato. En Tegucigalpa, la gasolina superior alcanza los 140.85 lempiras tras subir 2.10, la regular se ubica en 129.32 con un alza de 1.95, y el diésel llega a 141.67 lempiras. El golpe más fuerte lo recibe el GLP doméstico, que sube 7.48 lempiras hasta situarse en 245.61, encareciendo directamente el gasto de los hogares. En contraste, el kerosene baja 2.52 lempiras, siendo uno de los pocos alivios en la estructura de precios.
San Pedro Sula no escapa a la tendencia. La gasolina superior se fija en 135.51 lempiras y la regular en 124.17, ambas con incrementos, mientras el diésel sube levemente a 136.46. El GLP doméstico también aumenta hasta 224.47 lempiras, confirmando una presión sostenida sobre los productos energéticos de uso diario. El GLP vehicular y el kerosene muestran ligeras rebajas, pero insuficientes para compensar el alza general.
Para el analista Juan Carlos Rodríguez, el comportamiento del mercado tiene una explicación clara y una advertencia implícita. “Desde hace dos semanas que abre y cierra el estrecho de Ormuz, pues el petróleo ha seguido subiendo”, señaló, dejando entrever que la tendencia dependerá de la evolución del conflicto en los próximos días.
En medio de este escenario, las críticas políticas no se han hecho esperar. El exministro de Aduanas, Fausto Cálix, afirmó que el país arrastra “12 semanas consecutivas de aumento en los combustibles”, a lo que suma el encarecimiento de la canasta básica, un factor que, asegura, está deteriorando las condiciones de vida de la población.
Desde el Gobierno, la lectura es distinta. El viceministro de Desarrollo Económico, Fernando Fortín, sostuvo que “alrededor del 60% de los productos de la canasta básica mantienen precios estables”, mientras un 20% registra bajas y otro 20% incrementos, según datos oficiales.
Sin embargo, en los mercados populares la realidad se siente más cruda. Comerciantes reportan alzas en productos esenciales en las últimas semanas, reduciendo el poder adquisitivo de las familias y obligando a ajustar el gasto diario.
Con el petróleo en una montaña rusa y el conflicto aún lejos de resolverse, Honduras se enfrenta a un escenario incierto. Lo que ocurra en Medio Oriente en las próximas semanas no solo definirá el rumbo de los combustibles, sino también el ritmo de la inflación y la estabilidad económica del país.
En paralelo a este panorama económico, también surgen críticas al Congreso Nacional, donde sectores cuestionan decisiones recientes por considerarlas alejadas de las preocupaciones urgentes de la población, especialmente en un momento en que el aumento en los combustibles y el costo de vida golpean con mayor fuerza a los hogares hondureños.
Redacción: Forum News