El funcionario explicó que este subsidio implica un desembolso mensual cercano a los 80 millones de lempiras, lo que ha obligado al Gobierno a realizar ajustes para poder cumplir con la obligación. “Estamos haciendo los ajustes necesarios para responder a este compromiso”, señaló, al reiterar que el bono fue contemplado dentro del presupuesto aprobado por el Congreso Nacional.
Detalló que los pagos adeudados corresponden a diciembre, enero, febrero y marzo, los cuales buscan ser cubiertos mediante una coordinación entre el Instituto Hondureño de Transporte Terrestre (IHTT), dirigido por Emilio Maldonado, y la Secretaría de Infraestructura y Transporte (SIT), encabezada por Aníbal Ehler.
Hércules señaló que este compromiso se suma a deudas heredadas de administraciones anteriores, lo que incrementa la carga sobre el erario. No obstante, insistió en que el subsidio no debe ser utilizado como argumento para afectar a los usuarios del transporte público. “El bono compensatorio no debe ser un obstáculo para la operatividad del transporte ni justificar medidas que perjudiquen a la población”, enfatizó.
A pesar del impacto económico, el Gobierno sostiene que garantizará el pago del subsidio mientras enfrenta un contexto internacional marcado por el incremento en los precios de los combustibles.
El titular de Finanzas agregó que cualquier posible ajuste en las tarifas del transporte será definido por las autoridades competentes, al tratarse de un tema independiente del bono compensatorio que el Ejecutivo se ha comprometido a honrar.
Redacción: Forum News