Según informó la Cancillería ecuatoriana en un comunicado posterior, las ministras de Relaciones Exteriores, Gabriela Sommerfeld y Rosa Villavicencio, coincidieron en la necesidad de abordar de forma integral los asuntos pendientes en la relación comercial, aunque estos deberán discutirse en futuros encuentros. En esta ocasión, no se alcanzaron acuerdos que permitan revertir las medidas arancelarias actualmente vigentes.
El Gobierno de Ecuador destacó que el diálogo se concentró principalmente en el fortalecimiento de la seguridad fronteriza, la lucha contra el crimen organizado transnacional y la agilización de los mecanismos de cooperación judicial. También se revisó el estado de la colaboración en el sector energético, un punto sensible en medio de las tensiones bilaterales.
El conflicto comercial se originó tras la decisión del presidente ecuatoriano Daniel Noboa de imponer una tasa del 30 por ciento a productos colombianos, argumentando una falta de cooperación de Bogotá para frenar el tráfico de cocaína hacia territorio ecuatoriano. Colombia respondió con un arancel equivalente aplicado a más de medio centenar de productos ecuatorianos y con la suspensión del suministro de electricidad, que hasta entonces contribuía a mitigar la crisis energética en Ecuador.
Como parte de las medidas de represalia, Ecuador incrementó de forma significativa la tarifa por el transporte de crudo colombiano a través de sus oleoductos, afectando las operaciones de la estatal Ecopetrol. El enfrentamiento comercial contrasta con la histórica relación económica entre ambos países, cuyo intercambio anual ronda los 2.800 millones de dólares, con una balanza desfavorable para Ecuador cercana a los 900 millones.
Redacción: Forum News