La Cancillería china confirmó la comunicación, sin detallar inicialmente los temas abordados, aunque destacó que el contacto se produjo en una jornada diplomáticamente activa para Pekín, que horas antes había informado sobre una videoconferencia entre Xi y el presidente ruso, Vladímir Putin, centrada en la cooperación estratégica y el futuro del tratado START III, el último acuerdo de desarme nuclear vigente entre Rusia y Estados Unidos.
Desde Moscú, el Kremlin señaló que Xi y Putin también intercambiaron puntos de vista sobre escenarios internacionales sensibles, como Venezuela, Cuba e Irán, y reiteraron su llamado a Washington para extender por un año más los límites establecidos en el START III, cuya vigencia expira el 5 de febrero.
Por su parte, Donald Trump confirmó la llamada y la calificó como “excelente” y “exhaustiva”, asegurando que abordaron asuntos clave como comercio, defensa y Taiwán, además de avanzar en los detalles de su viaje a China. El mandatario estadounidense señaló que el diálogo incluyó temas de interés económico para su país, como la compra de petróleo, gas y productos agrícolas estadounidenses por parte de China.
Trump también afirmó que Xi estaría evaluando ampliar la cuota de compra de soja estadounidense para esta temporada, pasando de 12 a 20 millones de toneladas, dentro del marco del acuerdo comercial que prevé importaciones anuales de hasta 25 millones de toneladas de ese grano hasta 2028, un punto considerado crucial para los agricultores del Medio Oeste.
La comunicación se da en un contexto de tensiones persistentes entre Washington y Pekín, derivadas de diferencias sobre Taiwán, el Canal de Panamá y la política exterior estadounidense hacia regiones donde China mantiene intereses estratégicos, así como por la guerra en Ucrania y la situación en Irán.
A ello se suma la presión de Estados Unidos para reorganizar las cadenas globales de suministro, luego de que Washington convocara recientemente a una reunión ministerial con socios internacionales sobre minerales críticos, con el objetivo de reducir la dependencia de China en sectores considerados estratégicos.
Pese a ese escenario, Trump subrayó el buen estado de su relación personal con Xi y se mostró optimista sobre los resultados del diálogo bilateral, al considerar que una relación estable entre ambos líderes podría generar avances significativos durante los próximos años en los vínculos entre Estados Unidos y la República Popular China.
Redacción: Forum News