Con la legislación, las actividades de generación, transmisión y distribución de energía quedarán separadas mediante tres empresas subsidiarias, cuya propiedad continuará en manos del Estado. La ENEE mantendrá su función como empresa matriz dentro del esquema establecido por la nueva normativa.
La ley también incorpora disposiciones relacionadas con las tarifas, la compra de energía, la reducción de pérdidas y el funcionamiento del mercado eléctrico. De acuerdo con lo planteado por el Ejecutivo, estas medidas forman parte del proceso de reorganización y fortalecimiento de la empresa estatal.
Durante la sanción, Asfura presentó la normativa como una medida orientada a la recuperación de la ENEE y al fortalecimiento del sistema eléctrico hondureño. La ley había sido aprobada previamente por el Congreso Nacional y ahora avanzará hacia la etapa de publicación oficial.
El decreto será remitido a la Empresa Nacional de Artes Gráficas (ENAG) para su publicación en el diario oficial La Gaceta. Después de completar ese procedimiento, la Ley de Justicia Energética podrá entrar en aplicación y dar paso a la estructura prevista para la generación, transmisión y distribución de electricidad.