El operativo comenzó en la Penitenciaría Nacional de Támara, donde Ramos Díaz se encontraba recluido, y continuó hasta la Base Aérea de Palmerola, en Comayagua. La Policía Nacional coordinó el desplazamiento y aplicó las medidas de seguridad correspondientes durante el recorrido.
Este tipo de procedimientos requiere la coordinación entre distintas instituciones para garantizar que la persona reclamada sea puesta a disposición del país solicitante. En este caso, la diligencia se desarrolló dentro de los mecanismos de cooperación judicial existentes entre Honduras y Estados Unidos.
Con su salida del país, el expediente pasa ahora al ámbito de la justicia estadounidense. Ramos Díaz deberá comparecer ante la Corte de Texas que solicitó su extradición y tendrá que seguir las etapas previstas dentro del proceso judicial.
Las autoridades hondureñas no han revelado hasta ahora detalles adicionales sobre la acusación, por lo que será durante el desarrollo del caso en Estados Unidos cuando se conozcan los elementos específicos que sustentan el requerimiento judicial.