El lago Mead, considerado el embalse más grande de Estados Unidos, registró en las últimas 24 horas alrededor de 1.039 pies. Desde el inicio del año, su nivel disminuyó 23 pies, equivalentes a unos siete metros. La reserva se encuentra a orillas del río Colorado y forma parte del sistema de agua utilizado en la región.
En el caso del lago Powell, el nivel se situó cerca de los 3.500 pies durante las últimas 24 horas. El embalse, considerado el segundo más grande del país, está ubicado sobre el río Colorado entre Arizona y Utah y perdió aproximadamente 3,8 pies, unos 1,1 metros, en el último mes, de acuerdo con la Oficina de Recuperación de Estados Unidos.
La reducción en Powell también genera preocupación por la generación de electricidad. Un estudio de la agencia, realizado en julio, proyectó que las reservas podrían acercarse a los 3.490 pies, nivel necesario para producir energía. El embalse forma parte de las instalaciones hidroeléctricas que abastecen a millones de personas.
La sequía se extiende por Arizona, California, Colorado, Nevada, Nuevo México, Utah y Wyoming, estados que dependen del río Colorado para su suministro de agua, de acuerdo con el Sistema Nacional Integrado de Información sobre la Sequía de Estados Unidos. La disminución de las reservas afecta así a una zona donde el agua almacenada también tiene un papel importante para la generación eléctrica.
Las presas del lago Powell y el lago Mead producen energía hidroeléctrica para millones de personas. Si su capacidad disminuye, las autoridades podrían recurrir a otras fuentes de generación que serían más costosas y contaminantes. La situación mantiene bajo observación la disponibilidad de agua y energía mientras continúa la sequía en el oeste del país.
Redacción: Forum News