La oficina del primer ministro iraquí, Ali al Zaidi, informó que el mandatario “dirigió la formación de un comité de investigación encargado de identificar las fuentes y los puntos de lanzamiento del ataque” contra las instalaciones vinculadas con Barzani. La pesquisa queda así bajo responsabilidad de las autoridades nacionales, en un escenario complejo por la presencia en Irak de fuerzas estadounidenses, grupos armados respaldados por Teherán y organizaciones opositoras iraníes.
Desde la región del Kurdistán, las autoridades señalaron a Irán como el posible origen de la ofensiva. Barzani explicó que una investigación preliminar de la unidad antiterrorista regional determinó que su despacho y la vivienda del jefe de la agencia de seguridad e inteligencia fueron atacados por drones procedentes de territorio iraní. “Esto constituye una peligrosa escalada y una amenaza directa para la seguridad y la estabilidad de la región del Kurdistán”, afirmó el dirigente kurdo.
El organismo regional de lucha contra el terrorismo detalló que en el ataque fueron utilizados dos drones Hadid 110 cargados con explosivos. Según su reporte, los aparatos habrían atravesado la frontera desde Irán antes de alcanzar los objetivos durante la madrugada. El ataque no dejó víctimas, de acuerdo con la información proporcionada por las autoridades kurdas.
Teherán, entretanto, rechazó cualquier vínculo con la operación y puso en duda las circunstancias del ataque. El portavoz del Ministerio de Exteriores iraní, Esmaeil Baqaei, describió el episodio como “un acontecimiento altamente sospechoso que requiere vigilancia y una cuidadosa atención”. El canciller iraní, Abbas Araghchi, también conversó sobre el hecho con su homólogo iraquí y posteriormente condenó la ofensiva al señalar que “nada justifica el ataque imprudente contra la oficina del primer ministro Barzani”. Además, pidió a las autoridades kurdas permanecer atentas ante posibles acciones destinadas a provocar enfrentamientos entre países vecinos.
La investigación de Bagdad ocurre mientras aumenta la tensión entre el gobierno iraquí y las organizaciones armadas vinculadas con Irán. En ese contexto, las autoridades iraquíes fijaron el 30 de septiembre como plazo para que las facciones armadas proiraníes entreguen sus armas al Estado, una decisión relacionada con la conclusión de la misión de la coalición internacional contra el Estado Islámico. El resultado de la pesquisa sobre los drones será determinante para establecer responsabilidades en un episodio que amenaza con profundizar las tensiones dentro de Irak y en su entorno regional.
Redacción: Forum News