La reunión se desarrolló en el marco del fortalecimiento de las relaciones bilaterales y tuvo como uno de sus principales objetivos “robustecer” acuerdos vigentes en distintas áreas, según informó Prensa Presidencial. Durante el encuentro también se planteó la reactivación de mecanismos financieros que puedan contribuir al desarrollo socioeconómico de Venezuela, aunque no se ofrecieron detalles adicionales sobre las medidas que podrían adoptarse.
La delegación estadounidense estuvo encabezada por Jonathan Greenstein, subsecretario adjunto para Asuntos Financieros Internacionales del Departamento del Tesoro, y Jonathan Burke, subsecretario adjunto para el Financiamiento del Terrorismo. Ambos funcionarios participaron en las conversaciones centradas en las condiciones financieras y económicas que mantienen relación con Venezuela.
Rodríguez estuvo acompañada por el vicepresidente Sectorial de Economía y Finanzas, Calixto Ortega; el canciller Félix Plasencia; el presidente del Banco Central de Venezuela, Luis Pérez; el vicecanciller para Europa y América del Norte, Oliver Blanco; y la vicepresidenta sectorial Administrativa y de Gobierno Digital, Anabel Pereira.
El acercamiento ocurre después de que, en julio pasado, el Departamento del Tesoro estadounidense anunciara una flexibilización temporal de determinadas medidas de supervisión financiera para facilitar operaciones autorizadas relacionadas con la ayuda humanitaria y la recuperación económica venezolana tras los terremotos registrados el 24 de junio. La disposición busca permitir que instituciones financieras estadounidenses procesen determinadas transacciones sin enfrentar acciones de cumplimiento por parte de la Red de Control de Delitos Financieros.
La flexibilización estará vigente del 27 de julio de 2026 al 29 de enero de 2027 y contempla operaciones autorizadas vinculadas con asistencia humanitaria, reconstrucción y recuperación económica. Con esta decisión, las autoridades estadounidenses buscan reducir los riesgos regulatorios que puedan enfrentar bancos y otras entidades financieras al participar en transacciones permitidas relacionadas con Venezuela, país que permanece bajo sanciones.
El contexto económico también está marcado por el impacto de los terremotos de junio. Un informe del Banco Mundial estima que los daños ocasionados por estos fenómenos naturales alcanzan los 19.600 millones de dólares, una cifra que dimensiona las necesidades de reconstrucción y recuperación que enfrenta Venezuela y que forma parte del escenario en el que Caracas y Washington buscan avanzar en mecanismos de cooperación económica y financiera.
Redacción: Forum News