Carney aseguró que el mercado laboral registra un desempeño superior al de su vecino del sur. "Está creando empleo a un ritmo dos veces superior al de Estados Unidos", afirmó. También señaló que la llegada de capital extranjero duplica la de su competidor más cercano dentro del G7 y añadió: "Estamos viendo que el crecimiento se está recuperando este trimestre".
Las declaraciones respondieron a los comentarios de Trump durante un discurso en Las Vegas, donde insistió en varias ocasiones en sus críticas hacia la nación norteamericana. "Canadá es desagradable. Lo son. Son desagradables. Me encanta su gente, pero son desagradables. Tiene unos dirigentes desagradables", expresó el mandatario.
Al referirse a ese episodio, el jefe del Gobierno canadiense restó importancia al calificativo y puso el énfasis en la protección de los puestos de trabajo y la actividad productiva mientras continúan las conversaciones bilaterales. "Podemos cambiar el adjetivo y decir 'desagradables' si quiere, pero, para Canadá, es una cuestión de preservar empleos canadienses y garantizar el futuro de las empresas canadienses en el país", sostuvo.
También informó que altos funcionarios permanecen en Washington para mantener contactos con sus homólogos estadounidenses y avanzar en un posible entendimiento. No obstante, advirtió que Ottawa no aceptará un pacto que deje fuera a las industrias del acero, aluminio, productos forestales y automotriz, por considerar que han sido las más afectadas por los aranceles.
Horas antes, Carney ironizó sobre una falla en el teleprónter durante un evento público. "Me gustaría informarles de que el 'teleprónter' ha dejado de funcionar. A diferencia de un determinado líder mundial, no considero que sea una conspiración", comentó entre risas. Posteriormente reiteró que su administración busca un acuerdo amplio y afirmó: "Estamos interesados en un acuerdo más global que dé respuesta a los sectores estratégicos".
Redacción: Forum News