Un terremoto de magnitud 7,4 sacudió el noroeste de Colombia, con epicentro en San José del Palmar, departamento de Chocó, y dejó al menos 69 personas muertas, varios heridos y ciudadanos atrapados en estructuras que colapsaron. El movimiento ocurrió a las 7:34 hora local y fue calificado por el Servicio Geológico Colombiano como el sismo de mayor magnitud registrado en el país durante la última década. Los departamentos del centro oeste y suroeste concentraron los principales daños.
Risaralda fue una de las zonas más afectadas. El alcalde de Pereira, Mauricio Salazar, reportó inicialmente 18 fallecidos y numerosas edificaciones colapsadas, mientras que posteriormente el gobernador Diego Patiño elevó a 40 la cifra de muertos en el departamento, incluidos los casos registrados en la capital. “Hasta el momento llevamos registradas 18 personas muertas, lamentablemente, y en la ciudad un número altísimo de edificaciones colapsadas”, declaró Salazar a Caracol Radio.
En el Valle del Cauca, la gobernadora Dilian Francisca Toro informó de alrededor de 27 fallecidos, sin incluir Cali, entre ellos tres niños en Calima El Darién. También señaló que una parte del Hospital Universitario de Cali se derrumbó y que al menos cinco pacientes de la Unidad de Cuidados Intensivos quedaron bajo los escombros. En Cali, el alcalde Alejandro Eder reportó 19 estructuras colapsadas con personas atrapadas y solicitó apoyo de rescatistas, mientras que en Manizales, departamento de Caldas, se confirmaron dos muertos, 12 edificios parcial o totalmente destruidos y 20 viviendas colapsadas.
La emergencia también dejó daños en Chocó, donde la gobernadora Nubia Córdoba informó que en Quibdó, capital departamental, había personas heridas y graves afectaciones en edificaciones, aunque no precisó el número de víctimas. En Cali, Jorge Moncayo, un taxista de 64 años, relató a The Associated Press el impacto del movimiento. “Tembló toda mi casa... nunca me ha tocado un temblor tan fuerte”, afirmó tras observar columnas de polvo mientras algunas estructuras se derrumbaban.
El Servicio Geológico Colombiano informó que el terremoto estuvo seguido por al menos dos réplicas, de magnitudes 2,8 y 4,8. El movimiento también se sintió en Bogotá, donde algunos residentes evacuaron sus viviendas, y Javier Tinoco, habitante del norte de la capital, contó a AP: “Evacuamos lo más rápido que se pudo... no se había sentido tan fuerte aquí en Bogotá”. La intensidad del sismo provocó además afectaciones en varios aeropuertos, por lo que la Aeronáutica Civil suspendió las operaciones en Pereira, Manizales, Quibdó, Armenia, Cartago y Buenaventura para evaluar daños estructurales.
El presidente Abelardo de la Espriella asumió el liderazgo de la atención de la emergencia y ordenó instalar un Puesto de Mando Unificado para coordinar las acciones de las distintas instituciones encargadas de atender a los damnificados. El mandatario anunció que viajaría a Pereira, una de las ciudades más afectadas, mientras las autoridades continuaban con las labores de evaluación y rescate en las zonas donde se reportaron personas atrapadas.
El terremoto también fue percibido fuera de Colombia. En la capital de Panamá algunos edificios fueron evacuados y el servicio del metro se detuvo temporalmente, mientras que en zonas fronterizas con Colombia no se reportaron víctimas ni daños. En Ecuador, el movimiento se sintió en Tulcán, Ibarra y Quito, donde algunas personas abandonaron edificios altos durante un feriado nacional, sin que se informaran fallecidos, heridos o daños. Guatemala e Israel expresaron su solidaridad y disposición de brindar asistencia a Colombia.
Redacción: Forum News