Crisis energética, altos costos y devaluación ponen en riesgo a 3,000 MIPYMES en Honduras

ECONOMÍA EDITOR DM
La crisis energética, la devaluación gradual del lempira y el aumento constante de los costos de operación mantienen en una situación crítica a las micro, pequeñas y medianas empresas (Mipymes) de Honduras, especialmente en la zona norte del país, donde representantes del sector advierten que unas 3,000 unidades productivas están al borde de la quiebra. La problemática, que afecta principalmente al Valle de Sula, también amenaza miles de puestos de trabajo y genera preocupación por el impacto que podría tener sobre la economía nacional.

Dirigentes empresariales señalaron que los apagones y racionamientos de energía se han convertido en uno de los principales obstáculos para mantener la actividad productiva. Victorino Carranza, representante del sector Mipyme, explicó que la falta de un suministro eléctrico continuo obliga a detener procesos de producción, retrasa la entrega de pedidos y dificulta el cumplimiento de compromisos comerciales. "Una empresa necesita energía para funcionar. Sin electricidad difícilmente se puede producir, y los apagones están afectando a todo el país", expresó.

Según Carranza, las interrupciones del servicio eléctrico repercuten con mayor fuerza en actividades como la industria textil y la confección, donde cumplir con los tiempos de entrega resulta indispensable para conservar contratos y clientes. Además, afirmó que la incertidumbre generada por los cortes incrementa los gastos operativos, reduce la capacidad de competir y ha llevado a numerosos negocios a cerrar sus puertas en los últimos meses.

Devaluación y mayores costos profundizan la crisis

El panorama, según los representantes del sector, también se complica por la depreciación gradual de la moneda nacional. El empresario y analista económico Menotti Maradiaga manifestó que este proceso representa una presión adicional para las Mipymes, que ya enfrentan incrementos en la tarifa eléctrica, dificultades por los racionamientos, problemas derivados de la extorsión y una competencia cada vez mayor por el ingreso de productos provenientes de China. "El presidente del Banco Central ya nos había informado que continuarán las devaluaciones graduales. Es otro obstáculo más para el sector, que se suma al aumento de la energía eléctrica, los racionamientos, los apagones, la extorsión y el ingreso de productos provenientes de China", señaló.

Maradiaga sostuvo que el encarecimiento de los insumos y el incremento de los gastos necesarios para operar están debilitando la capacidad de permanencia de miles de pequeños negocios. A su criterio, esta realidad también favorece el crecimiento de la economía informal, donde, según indicó, más de 1.2 millones de hondureños desarrollan actividades laborales sin acceso a un salario digno ni a los beneficios que ofrece el empleo formal.

Carranza también cuestionó que, pese a las inversiones anunciadas en infraestructura eléctrica durante los últimos años, los racionamientos continúan afectando al Valle de Sula, región que concentra más del 60 % de las Mipymes del país y que representa uno de los principales centros de producción y dinamismo económico. Consideró que fortalecer la administración del sistema eléctrico es una tarea urgente para evitar que continúe el cierre de empresas.

El representante empresarial recordó que las micro, pequeñas y medianas empresas generan alrededor de dos millones de empleos permanentes en Honduras, aunque aseguró que la crisis ya ha provocado la pérdida de unos 40,000 puestos de trabajo. En ese sentido, hizo un llamado a las autoridades para impulsar acciones que permitan garantizar condiciones adecuadas para la operación del sector. "Si no se garantiza un suministro eléctrico estable y no se crean condiciones que permitan a las empresas seguir operando, la cifra de cierres y despidos continuará aumentando", advirtió.

Los dirigentes coincidieron en que la recuperación de las Mipymes dependerá de la implementación de medidas orientadas a reducir los costos de operación y asegurar un servicio eléctrico confiable. De mantenerse el escenario actual, alertaron que más empresas podrían cesar actividades, con efectos directos sobre el empleo, la inversión y el desempeño de la economía hondureña.

Redacción: Forum News 
(Fuente: La Prensa) 
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