La Comisión Reguladora de Energía Eléctrica (CREE) aprobó un incremento de 12.48% en la tarifa eléctrica que entra en vigencia este 1 de julio de 2026, una fecha clave porque marca la aplicación inmediata del nuevo ajuste para más de 2.1 millones de abonados de la Empresa Nacional de Energía Eléctrica (ENEE), lo que representa un impacto directo en la economía de los hogares hondureños, así como en los sectores comercial e industrial durante el tercer trimestre del año.
El nuevo pliego tarifario, vigente entre julio y septiembre, establece un precio promedio del kilovatio hora de 5.98 lempiras, equivalente a un aumento de 66 centavos respecto al trimestre anterior, explicado principalmente por el encarecimiento de los combustibles y factores macroeconómicos asociados a la generación de energía.
La CREE detalló que el incremento responde a mayores costos de generación eléctrica derivados de una alta dependencia de plantas térmicas para cubrir la demanda nacional. En su comunicado oficial, el ente regulador señaló que "el sistema registró de forma constante niveles altos de demanda y, por consiguiente, un mayor requerimiento de generación de energía térmica a precios altos, lo que incrementó las compras de potencia y energía por parte de la estatal eléctrica para abastecer el consumo nacional", una situación que elevó significativamente los costos operativos de la ENEE durante el período evaluado.
El comportamiento de los combustibles durante el trimestre marzo-mayo fue uno de los factores más determinantes en el ajuste tarifario. De acuerdo con la CREE, el precio promedio del diésel se ubicó 74.2% por encima de lo previsto, mientras que el búnker superó en 51.9% las estimaciones iniciales, generando una presión directa sobre la estructura de costos de la generación térmica, que continúa siendo una de las principales fuentes de abastecimiento del sistema eléctrico nacional.
A este escenario se sumó la depreciación del lempira en 0.41% durante el mismo período, lo que encareció aún más la importación de combustibles utilizados para la producción de energía. Aunque el impacto cambiario fue menor en comparación con el alza de los carburantes, contribuyó a profundizar la brecha entre los costos proyectados y los reales dentro del sistema eléctrico.
La combinación de estos factores generó, según la CREE, una diferencia significativa que se tradujo en un impacto adicional de 113 millones de dólares para la ENEE. Ese monto será recuperado mediante la tarifa vigente.
Con este incremento que entra en vigor este 1 de julio de 2026, la tarifa eléctrica mantiene una tendencia ascendente durante todo el año. En el primer trimestre se aplicó un ajuste de 4.11%, equivalente a 19 centavos por kilovatio hora, mientras que entre abril y junio el aumento fue de 51 centavos. Ahora, con el nuevo ajuste de 66 centavos, el acumulado anual alcanza 24.32%, es decir, 1.17 lempiras más en comparación con el valor inicial, pasando de 4.81 lempiras a 5.98 lempiras.
Las reacciones no se han hecho esperar. El presidente del Sindicato de Trabajadores de la Empresa Nacional de Energía Eléctrica (STENEE), Miguel Aguilar, pidió que cualquier eventual devolución aprobada por la CREE se aplique de manera diferenciada para mitigar el impacto en la población más vulnerable. "Hacemos la petición a Nasry Asfura que cualquier devolución que saque la CREE se aplique diferenciado porque este aumento golpeará fuertemente el bolsillo de los hondureños", expresó.
En la misma línea, el experto en materia energética Dante Mossi señaló que existe margen para suavizar el impacto del ajuste, tomando en cuenta la tendencia a la baja en los precios internacionales del petróleo. "Previendo que hay precios hacia la baja (del petróleo), la Comisión Reguladora de Energía Eléctrica puede suavizar el ajuste, no subiéndolo todo", manifestó al referirse a posibles ajustes más moderados en los próximos meses.
El incremento en la tarifa eléctrica vuelve a colocar el costo de la energía en el centro del debate público, en un escenario donde usuarios residenciales y sectores productivos enfrentan una mayor presión en sus finanzas, mientras crece la expectativa sobre si las condiciones del mercado internacional de combustibles y las próximas revisiones permitirán contener nuevos ajustes en los próximos meses.
Redacción: Forum News