La reducción en los precios de los combustibles entró en vigencia este lunes en Honduras para contrarrestar el alto costo de la vida. El ajuste, impulsado por las bajas en el mercado internacional del petróleo, busca aliviar la presión económica de los consumidores, quienes aún pagan tarifas muy superiores a las registradas a inicios de año. Las autoridades confirmaron que la medida pretende abaratar el traslado de mercancías hacia los principales mercados del país.
El beneficio de la semana se refleja en disminuciones moderadas en las principales ciudades. En Tegucigalpa, el galón de la gasolina súper disminuye 3.63 lempiras y la regular baja 3.45 lempiras, mientras que en San Pedro Sula el diésel registra una reducción de 2.59 lempiras, fijando su costo en 130.68 lempiras.
Pese a que el anuncio genera optimismo, la economista Amparo Canales señaló que, aunque la baja actual es mayor a la anterior, los combustibles todavía mantienen diferencias superiores a los 40 lempiras en comparación con los valores de enero y febrero. Al analizar el impacto real sobre las finanzas familiares, Canales expresó que “es un respiro de alivio, pero los precios siguen siendo altos”.
La expectativa principal es que este descenso se traslade progresivamente a la canasta básica, sobre todo en los productos afectados por los recientes incrementos en los fletes. Sin embargo, el alivio no será inmediato en todos los sectores, ya que “algunos rubros, como fertilizantes e insumos agrícolas, podrían tardar más tiempo en reflejar reducciones, debido a las dinámicas de comercialización y reposición de inventarios”, aclaró la especialista.
Para garantizar que el beneficio llegue al consumidor final y evitar especulaciones, se requiere una fiscalización estricta por parte del Estado. Canales subrayó la importancia de que la Secretaría de Desarrollo Económico mantenga monitoreos permanentes en mercados y puntos de venta para verificar que las disminuciones se reflejen efectivamente en los precios de venta.
Durante la presente semana ya comenzaron a observarse rebajas en algunos productos de carácter estacionario. No obstante, la estabilidad en los alimentos se encuentra amenazada por factores climáticos vinculados a la escasez de lluvias, un fenómeno que ha provocado incrementos en ciertos productos de producción temporal.
El panorama doméstico sigue condicionado por la volatilidad externa. La economista alertó que la estabilidad general dependerá de la evolución de la crisis internacional y de las tensiones geopolíticas que afectan el comercio energético mundial, en un contexto de fuerte presión económica para miles de hogares hondureños.
Redacción: Forum News