Este ajuste ha tenido un efecto inmediato en el precio al detalle, donde la medida de frijoles se comercializa hasta en 120 lempiras, reflejando el traslado directo del alza desde el productor hasta el consumidor final. Irías advirtió que este tipo de incrementos suelen sentirse con rapidez en los alimentos de mayor demanda, especialmente en aquellos que forman parte esencial de la dieta diaria.
El representante de Defco explicó que incluso la Suplidora Nacional de Productos Básicos (BANASUPRO) ha registrado un incremento en el precio del frijol, aunque mantiene valores más bajos en comparación con otros puntos de venta. Aun así, señaló que la tendencia general del mercado es al alza, lo que reduce el margen de acceso económico para las familias.
Irías atribuyó el aumento a los altos costos de producción en el campo, un factor que continúa influyendo directamente en la formación de precios a lo largo de la cadena de abastecimiento. En su análisis, este comportamiento responde a presiones estructurales del sector agrícola que terminan impactando productos esenciales como el frijol.
Finalmente, el dirigente cuestionó que la reciente baja en los precios de los combustibles no se haya reflejado en la canasta básica, pese a que en teoría debería contribuir a reducir costos de transporte y distribución. A su juicio, esta falta de correspondencia mantiene la presión sobre los precios de los alimentos y afecta de forma directa la economía de los hogares hondureños.
Redacción: Forum News