El gobernante sostuvo que la problemática energética se ha convertido en uno de los principales desafíos para Honduras y afirmó que el país no puede seguir cargando con las pérdidas que genera la ENEE. “Honduras, escúchenme. No pueden seguir así, con el problema de energía eléctrica no vamos a ningún lado. Es una hemorragia enorme, económicamente”, expresó Asfura, quien insistió en que la recuperación de la empresa es una tarea ineludible. “La ENEE es de los hondureños, es un patrimonio y la tenemos que ordenar”, agregó.
En ese contexto, el jefe del Ejecutivo hizo un llamado directo a los diputados para que acompañen las medidas impulsadas por su administración y aseguró que el país necesita asumir con responsabilidad el reto de superar las dificultades que enfrenta el sistema eléctrico. “Debemos aceptar ese reto, por eso necesitamos mejor salud, educación, infraestructura, yo le pido a los diputados que tengan esa confianza. Estamos tomando las mejores decisiones y con valentía para afrontar el problema que tanto nos agobia”, manifestó el mandatario, convencido de que las acciones que se están ejecutando traerán beneficios a largo plazo.
Asfura también se dirigió a la población y pidió paciencia ante las medidas que se están implementando, al asegurar que los resultados comenzarán a reflejarse en sectores prioritarios como salud, educación e infraestructura. El presidente reiteró que su administración trabaja con la intención de generar cambios estructurales y llamó a los hondureños a mantener la confianza en las decisiones adoptadas. “Les pido y nuevamente les digo confíen en lo que estamos haciendo”, expresó durante sus declaraciones.
En otro tema, el mandatario fue consultado sobre la posibilidad de realizar ajustes dentro de su gabinete de gobierno. Aunque no confirmó cambios inmediatos en cargos de dirección o gerencia de las instituciones estatales, dejó claro que espera un ritmo de trabajo acorde con las metas de su administración. Asfura señaló que aquellos funcionarios que no respondan a las exigencias de su gestión difícilmente podrán continuar acompañándolo, aunque evitó adelantar nombres o modificaciones específicas.
Durante su estadía en Panamá, el presidente hondureño sostuvo una reunión bilateral con su homólogo José Raúl Mulino, encuentro en el que ambos abordaron temas relacionados con comercio, inversión, tecnología e integración regional. Además, confirmó un acercamiento con el presidente electo de Colombia, Abelardo Gabriel de la Espriella, con quien conversó sobre posibles mecanismos de cooperación en áreas estratégicas como seguridad, inteligencia, capacitación, salud, educación y comercio, con el objetivo de fortalecer las relaciones entre ambas naciones.
Finalmente, el mandatario abogó por una mayor integración entre los países de Centroamérica, al considerar que los desafíos actuales requieren respuestas coordinadas. El mandatario enfatizó que los problemas que afectan a una nación terminan repercutiendo en toda la región, por lo que llamó a fortalecer la cooperación entre los países. “Necesitamos una América fortalecida, una América que pueda dar respuestas a la gente y donde el problema de uno sea el problema de todos”, concluyó.
Finalmente, el panorama legislativo para la iniciativa de rescate de la ENEE se anticipa complejo, debido a que, hasta ahora, no se perfila el respaldo suficiente de las distintas bancadas, más allá del apoyo del Partido Nacional. En ese contexto, el futuro de la propuesta dependerá de las negociaciones políticas que puedan abrirse en el hemiciclo legislativo en los próximos días, donde se definirá si la ley logra avanzar o queda limitada por la falta de consensos en torno al manejo de la estatal, que el Ejecutivo ha reiterado como un patrimonio nacional que debe ser preservado y ordenado sin llegar a su privatización.