Basura y deforestación agravan inundaciones en San Pedro Sula

NACIONALES EDITOR DM
Cada temporada de lluvias en San Pedro Sula termina dejando la misma escena: calles convertidas en corrientes de agua, viviendas en riesgo y barrios enteros afectados por un sistema de drenaje que colapsa entre la basura acumulada, la pérdida de bosques en zonas altas y la falta de intervenciones sostenidas en puntos críticos de la ciudad.

Las consecuencias no se distribuyen de forma uniforme. Son las zonas bajas y cercanas a quebradas las que reciben el mayor impacto, donde el agua se acumula en cuestión de minutos y supera la capacidad de salida del sistema. En ese contexto, colonias como Suazo Córdova y Sandoval Sorto aparecen de forma recurrente entre las más golpeadas, con daños que se repiten cada año y familias que viven bajo una amenaza constante.

El comisionado de la Comisión Permanente de Contingencias (Copeco), Alex Estévez, explicó que se han mantenido coordinaciones con el Sistema Nacional de Gestión de Riesgos (Sinager), la Municipalidad de San Pedro Sula y otras instituciones para mejorar la preparación en comunidades expuestas a emergencias. “Estamos trabajando en las estructuras comunitarias. Se equipan y se preparan en algunos casos”, indicó.

Según Estévez, las condiciones climáticas de la temporada apuntan a una actividad moderada en el Atlántico, pero advirtió que los sistemas provenientes del Pacífico y la influencia de frentes fríos pueden generar lluvias intensas en distintas regiones del país, lo que incrementa el riesgo de desbordamientos e inundaciones en zonas urbanas.

Uno de los puntos más delicados se registra en la colonia Sandoval Sorto, donde un socavón mantiene en riesgo a unas 12 viviendas ubicadas cerca de una quebrada. Las autoridades atribuyen el problema a construcciones realizadas sobre el cauce natural del agua, lo que ha alterado su paso y provocado la erosión progresiva del terreno. “Construyeron planchas que dificultan el paso del agua, por lo que esta busca salida y termina socavando el terreno. Hay 12 viviendas con riesgo inminente”, afirmó Estévez.

El funcionario agregó que las condiciones del lugar han dificultado el ingreso de maquinaria, lo que ha retrasado las labores para estabilizar la zona. A esto se suma la preocupación por otros sectores que presentan situaciones similares debido a la ocupación de áreas cercanas a quebradas y canales naturales.

En el barrio Guamilito, vecinos denunciaron el crecimiento de un socavón entre la segunda calle y las avenidas 6 y 7, una vía de alto tránsito donde el deterioro del suelo ya representa un peligro para quienes circulan por la zona. Carmen Méndez, residente del sector, advirtió que el problema se agrava con el paso de los días y pidió atención inmediata de las autoridades.

El ingeniero civil y especialista en hidráulica Osmin Bautista señaló que la clave para reducir el impacto de las lluvias está en el mantenimiento constante del sistema de drenaje urbano, incluyendo tragantes, pozos de inspección y canales principales y secundarios, ya que cuando estos se obstruyen el agua pierde su salida natural y termina provocando inundaciones en distintos puntos de la ciudad.

Por su parte, la Municipalidad de San Pedro Sula, a través de su gerencia de Infraestructura, aseguró que los trabajos de limpieza en canales y quebradas se realizan de forma permanente, aunque reconoció que la acumulación de desechos sigue siendo uno de los principales factores que afecta el sistema. “El mayor problema, como ocurrió en la quebrada La Primavera, es la formación de tapones de basura que terminan obstruyendo el paso del agua”, señaló Luis Beltrán.

Las autoridades reiteran que el problema de fondo no se limita a la intensidad de las lluvias, sino a dos factores que se repiten año tras año: la basura que bloquea los drenajes y la reducción de cobertura forestal en zonas altas, lo que acelera el arrastre de sedimentos hacia la ciudad y agrava cada episodio de lluvia fuerte.

Mientras tanto, los distintos sectores afectados siguen en alerta ante nuevas precipitaciones, en una ciudad donde el comportamiento del agua depende cada vez menos del clima y más de condiciones urbanas que no han sido resueltas de forma estructural.

Redacción: Forum News 
(Fuente: La Prensa) 

¿Te ha gustado el artículo? Compártelo:

Más en NACIONALES