El hondureño Brayan Sánchez relató en una entrevista por videollamada con EFE que logró ingresar un teléfono celular al lugar donde permanece retenido y con ese dispositivo ha documentado su situación. Explicó que fue arrestado el 13 de mayo en Florida y posteriormente trasladado por varios centros de detención en Colorado, Arizona, California y Texas. Fue allí donde conoció a cinco migrantes latinoamericanos con quienes, el 30 de julio, supo que serían enviados a África. "ICE solamente me dijo: ya todo lo tuyo está cerrado, pero a la fuerza, no fue nada de voluntario. África nunca me lo mencionaron. Si a mí me lo hubieran mencionado, yo me voy para El Salvador, me voy a México al final, pero menos África. Nunca de voluntad mía. Nunca", afirmó.
Sánchez también denunció que, antes del traslado, agentes migratorios les advirtieron que debían abordar el avión o enfrentarían el uso de la fuerza. Según su testimonio, el viaje duró aproximadamente 21 horas, con escalas en Senegal y Nigeria antes de llegar a la República Centroafricana. "¿Pero por qué nos mandan para allá?, les digo. Y me dicen: 'no sabemos, simplemente van para allá'. Ahí ya no teníamos escapatoria. Fue algo complicado, violaron nuestros derechos", expresó al describir el proceso de deportación.
El hondureño aseguró que él y sus compañeros permanecen en un hotel bajo custodia de las autoridades locales, quienes les han indicado que no pueden salir y que recibirán un visado para permanecer en el país. Desde ese lugar grabó un video junto al ecuatoriano Mauricio Alvarado y los cubanos Arístides Fernández, Omar Rodríguez y Almario Moreno, mientras otro de los deportados decidió no revelar públicamente su identidad. En el mensaje solicitaron ayuda a congresistas y activistas de Florida para que intervengan en su caso. "Estamos pidiendo por favor a los congresistas del sur de la Florida, María Elvira Salazar, y a todas las personas que puedan ver este video, que lo hagan viral, que escuchen nuestra voz, que esto ha sido una injusticia y la estamos pasando bien mal", manifestó Fernández.
El caso ocurre en medio del incremento de deportaciones de migrantes hacia terceros países africanos impulsadas por la Administración de Donald Trump, que mantiene acuerdos con naciones como Ruanda, Sudán del Sur, Esuatini, Uganda, Ghana, Camerún, la República Democrática del Congo y la República Centroafricana para recibir a personas expulsadas de Estados Unidos. Estas acciones cobraron mayor fuerza después de que la Corte Suprema autorizara en junio de 2025 este tipo de deportaciones, mientras organizaciones como el Proyecto Internacional de Asistencia a los Refugiados sostienen que desde entonces se han realizado expulsiones hacia condiciones inseguras, sin el debido proceso y con menos de 24 horas de notificación.
Sánchez, quien llegó a Estados Unidos en 2016, afirmó que contaba con una orden judicial que impedía su deportación y señaló que abogados que conocen su expediente consideran que el procedimiento fue irregular. "Hablé con abogados, me dicen: 'no, a ti te tienen que retornar porque te han violado todos los derechos, pero el juez todavía no sabe lo que está pasando contigo, te han agarrado a la fuerza, te han traído a la fuerza'. Esta gente quiere hacer un experimento con nosotros y seguir mandando inmigrantes para acá", declaró. Aunque el Gobierno de Honduras informó que da seguimiento al caso y que respaldaría un eventual retorno voluntario, el hondureño aseguró que no puede regresar a su país porque huyó tras el asesinato de su padre y de sus tíos, además de haber recibido amenazas. Hasta el momento, ICE no ha respondido a la solicitud de información presentada por EFE sobre este caso.
Registros captados por Brayan Sánchez desde el lugar donde permanece retenido en Bangui, tras su traslado desde Estados Unidos hacia África.