El alcalde señaló que las condiciones actuales obligan nuevamente a reducir el volumen de producción de agua en las represas para prolongar la disponibilidad del recurso y evitar que las reservas disminuyan con mayor rapidez. “Vamos a tener que tomar las decisiones que hemos seguido tomando, no son decisiones que queremos tomar, pero tenemos que seguir alargando la vida de las represas y de la poca agua que tenemos para poder sobrevivir como capital en esta situación difícil”, declaró Zelaya, al explicar las razones que llevaron a establecer el nuevo esquema de racionamiento para los sectores que reciben el suministro proveniente de estas fuentes.
Zelaya también advirtió que la situación podría mantenerse complicada aun cuando se presenten lluvias, debido a que el agua debe administrarse con una visión de más largo plazo. En ese sentido, manifestó que el recurso disponible debe cuidarse para que pueda alcanzar hasta 2027, año que, según lo señalado por el alcalde, se vaticina como el más caliente. No obstante, dejó abierta la posibilidad de modificar nuevamente la frecuencia del suministro si durante los próximos días se registran precipitaciones suficientes que permitan una recuperación de las reservas, por lo que el intervalo podría regresar de 12 a nueve días si las condiciones de las fuentes de abastecimiento mejoran.
La ampliación de los períodos entre cada distribución representa un nuevo ajuste en la estrategia utilizada para enfrentar la escasez de agua en el Distrito Central, mientras las autoridades buscan mantener operativas las fuentes que todavía cuentan con disponibilidad. La calendarización que comenzará el 20 de septiembre modificará la frecuencia con la que reciben el servicio los sectores abastecidos por las represas capitalinas, por lo que los usuarios deberán considerar los nuevos intervalos para organizar el consumo y almacenamiento del líquido durante los días en que no haya distribución.
A la par de las medidas aplicadas sobre las represas, la Unidad Municipal de Agua Potable y Saneamiento (UMAPS) cuenta con 41 pozos que son propiedad de la institución y que representan nuevas fuentes para contribuir al abastecimiento de la población. Zelaya reconoció que actualmente solo tres de estos pozos se encuentran habilitados y aportan al manejo de la crisis hídrica: uno ubicado en la colonia Satélite, otro en Almendros y un tercero en La Travesía. Estas fuentes forman parte de las alternativas con las que cuenta la capital para reducir la presión sobre las reservas almacenadas en las represas.
Con el nuevo esquema, el servicio de agua potable será distribuido cada 12 días en los sectores correspondientes a partir del domingo 20 de septiembre, como consecuencia de la necesidad de extender la disponibilidad de las reservas frente a la crisis hídrica. Zelaya reiteró que se trata de decisiones que las autoridades no desean tomar, pero que consideran necesarias ante las condiciones actuales de las fuentes de abastecimiento. El comportamiento de las lluvias será determinante para evaluar si la frecuencia puede modificarse nuevamente, mientras la administración municipal mantiene como prioridad prolongar las reservas de agua disponibles para la población capitalina.
Redacción: Forum News