Eduardo Oviedo, secretario de Energía, aclaró que el proceso se mantiene en una fase de exploración y que todavía no existe confirmación de reservas con capacidad para sostener una actividad comercial. “Básicamente, se hicieron estudios de dos dimensiones, estudios sísmicos, y ahora se pasa a tres dimensiones”, explicó.
Los estudios en 3D permitirán analizar con mayor detalle las formaciones geológicas y posibles estructuras donde podrían encontrarse hidrocarburos. La información obtenida será utilizada para establecer si existen condiciones que justifiquen continuar con nuevas investigaciones sobre el potencial petrolero de la zona.
Oviedo enfatizó que estos trabajos no representan el inicio de una explotación petrolera, ya que primero deberán conocerse los resultados y determinarse si existe petróleo en cantidades suficientes y si su extracción sería económicamente rentable. Si los volúmenes encontrados no son suficientes o las condiciones no resultan favorables, el proyecto no necesariamente avanzaría hacia una fase comercial.
Paralelamente, el Gobierno mantiene reuniones con comunidades relacionadas con el área de interés para abordar el proceso de consulta libre, previa e informada. Este componente deberá ser considerado ante un eventual escenario de explotación, en caso de que las investigaciones confirmen posteriormente la existencia de un recurso aprovechable.
El contrato petrolero ya había sido aprobado por el Congreso Nacional y, según Oviedo, durante la administración anterior quedaron pendientes nuevas actividades de exploración. Ahora, los estudios tridimensionales, financiados por la empresa encargada de esta etapa, permitirán precisar el potencial de la zona y determinar si existen reservas que puedan justificar un eventual avance hacia la explotación comercial.
Redacción: Forum News