La confirmación del virus se obtuvo mediante pruebas de biología molecular aplicadas a varios zopilotes negros (Coragyps atratus) encontrados sin vida en el sector, cuyos resultados permitieron identificar la presencia del patógeno en fauna silvestre. A partir de esta validación, las autoridades activaron los mecanismos de respuesta para contener cualquier riesgo de propagación.
SENASA informó que, tras la confirmación del caso, se desplegaron equipos de contingencia en la zona afectada para ejecutar las medidas sanitarias correspondientes, procediendo a la recolección y eliminación segura de los cadáveres de aves silvestres con el objetivo de cortar la cadena de transmisión y reducir la dispersión del virus en el ambiente, tal como lo establece el protocolo de atención.
De manera paralela, se realizaron operativos de vigilancia y monitoreo en comunidades cercanas, incluyendo inspecciones en aves de traspatio y evaluaciones sanitarias en unidades de producción avícola, como parte del seguimiento epidemiológico en la zona intervenida. Según los reportes oficiales, hasta el momento no se han detectado casos positivos en aves domésticas ni en granjas comerciales.
Las autoridades recordaron que la influenza aviar es una enfermedad que afecta principalmente a las aves, aunque algunos subtipos como el H5 pueden provocar brotes de alta mortalidad, y advirtieron que ciertas cepas tienen potencial zoonótico, por lo que se mantiene activa la vigilancia sanitaria para prevenir riesgos de transmisión.
SENASA reiteró el llamado a productores, avicultores y población en general a reforzar las medidas de bioseguridad, evitar el contacto con fauna silvestre y reportar cualquier mortalidad inusual, como parte de las acciones preventivas para contener la enfermedad y proteger la producción avícola del país.
Redacción: Forum News