Según un comunicado del Gobierno haitiano, la visita de Landau representa un respaldo directo de Washington a la gestión de Fils-Aimé. La administración haitiana afirmó que este acercamiento constituye un “giro político decisivo” y destacó que el jefe de Gobierno consideró la reunión de “alta importancia estratégica”.
Durante las conversaciones, ambas partes abordaron las acciones para recuperar el control de sectores clave de Puerto Príncipe, actualmente dominados por grupos armados. También discutieron la reactivación plena de las actividades institucionales en el Palacio Nacional y el fortalecimiento de la cooperación en materia de seguridad mediante el apoyo a la Policía Nacional y las Fuerzas Armadas de Haití.
El comunicado señala que Landau reconoció “el liderazgo y la determinación” de Fils-Aimé y reiteró que su administración es el “pivote legítimo” para conducir al país hacia elecciones libres y soberanas. Asimismo, el primer ministro presentó lo que calificó como “victorias concretas” obtenidas recientemente por las fuerzas de seguridad frente a las pandillas.
La posición expresada por las autoridades haitianas refuerza la idea de que las elecciones dependerán del avance en la lucha contra los grupos criminales. La semana pasada, Fils-Aimé ya había advertido que los comicios se celebrarán una vez que las bandas armadas hayan sido derrotadas, una condición que reduce las posibilidades de que la votación se lleve a cabo el próximo 30 de agosto, como estaba programado.
La violencia continúa dejando un alto costo humano. De acuerdo con la Oficina Integrada de las Naciones Unidas en Haití (Binuh), durante el primer trimestre de 2026 al menos 1,642 personas murieron y otras 745 resultaron heridas. El organismo indicó que las pandillas fueron responsables del 27 % de las víctimas, mientras que las operaciones de las fuerzas de seguridad estuvieron vinculadas al 69 % de los fallecidos y lesionados, incluidos civiles y menores de edad. El 4 % restante se atribuyó a grupos de autodefensa.
En medio de este escenario, Haití también ha comenzado a recibir apoyo internacional para enfrentar a las organizaciones criminales. El pasado 1 de abril arribaron las primeras tropas procedentes de Chad, integradas a la Fuerza de Supresión de Pandillas aprobada por la Organización de las Naciones Unidas, una misión que contempla un despliegue máximo de 5,500 efectivos de diferentes países para combatir a las bandas armadas.
Redacción: Forum News