Los hospitales de Ocotepeque, Salamá y Santa Bárbara, actualmente bajo investigación del Ministerio Público y el Tribunal Superior de Cuentas (TSC), pasaron de tener un costo estimado de 1,874 millones de lempiras a alcanzar los 7,674 millones en apenas dos años, pese a que la capacidad hospitalaria se mantuvo prácticamente sin cambios, según documentos revisados por LA PRENSA Premium.
El proyecto hospitalario fue presentado en 2022 durante la gestión del entonces secretario de Salud, José Manuel Matheu, con apoyo técnico de España y del Banco Interamericano de Desarrollo (BID). La propuesta contemplaba la construcción de tres hospitales regionales bajo estándares internacionales de infraestructura sanitaria.
En el diseño inicial, los hospitales de Ocotepeque y Salamá fueron proyectados con 36 camas cada uno, mientras el de Santa Bárbara tendría 184 camas. La inversión total rondaba los 75 millones de dólares, equivalentes a unos 1,874 millones de lempiras al tipo de cambio de ese momento.
Sin embargo, tras la cancelación del convenio con España y el traslado del proyecto a la Secretaría de Infraestructura y Transporte (SIT), los costos comenzaron a incrementarse de manera progresiva mediante varios ajustes presupuestarios autorizados entre 2023 y 2024.
Ajustes millonarios y ampliaciones
Los registros de la Secretaría de Finanzas muestran que el presupuesto inicial subió primero a 2,249 millones de lempiras, luego a 2,744 millones y posteriormente a 3,171 millones. Finalmente, el valor total del proyecto alcanzó 7,674 millones de lempiras.
Durante ese proceso, las dimensiones de los hospitales también fueron modificadas. Los centros de Salamá y Ocotepeque pasaron de una proyección inicial de 3,960 metros cuadrados a 9,500 metros cuadrados en la primera ampliación aprobada por la SIT.
En el caso del hospital de Santa Bárbara, el área aumentó de 20,240 metros cuadrados a 26,317 metros cuadrados, mientras los costos seguían creciendo pese a que la capacidad operativa se mantenía similar a la planteada originalmente.
El 9 de octubre de 2023, mediante el oficio SIT-SE-4955-2023, firmado por Mauricio Ramos, entonces titular de la SIT, y respaldado por la ministra de Finanzas, Rixi Moncada, se realizó el primer ajuste presupuestario del proyecto.
En esa etapa, el hospital de Santa Bárbara fue valorado en 1,292 millones de lempiras, mientras Salamá y Ocotepeque fueron tasados en 478 millones cada uno. El monto global ascendió a 2,249 millones de lempiras.
Un mes después, el 6 de noviembre de 2023, la SIT aprobó un segundo ajuste sin modificar las dimensiones de los hospitales. Santa Bárbara pasó a costar 1,634 millones de lempiras y los otros dos hospitales subieron a 554 millones cada uno.
Posteriormente, el 13 de diciembre de 2023, se autorizó un tercer incremento. Los hospitales de Salamá y Ocotepeque alcanzaron los 694 millones de lempiras por centro asistencial, mientras Santa Bárbara subió a 1,783 millones.
Obras paralizadas y estructuras abandonadas
Durante un recorrido realizado por LA PRENSA Premium en los tres proyectos hospitalarios, se constató que las obras permanecen inconclusas y sin actividad constructiva visible.
En Ocotepeque, el edificio se mantiene parcialmente restringido y presenta señales de abandono. En el lugar se observan estacionamientos sin terminar, maquinaria detenida, tuberías expuestas y estructuras en obra gris.
Dentro del complejo también quedaron áreas avanzadas junto a otras sin acabados, además de acumulación de agua por falta de drenajes pluviales.
Un trabajador que pidió mantener el anonimato relató que los trabajos quedaron suspendidos a inicios de 2026. “Mi labor era el cableado eléctrico, pero con los cambios quedé como guardia”, expresó.
El empleado añadió que “se ve como un hospital avanzado, pero todavía le faltan muchas cosas. Aquí se trabajó por etapas y luego todo quedó detenido”.
En Salamá, Olancho, la situación es similar. Aunque el hospital presenta un mayor avance técnico, los sistemas instalados para climatización, plantas eléctricas y cisternas continúan sin funcionar debido a que el proyecto no ha sido concluido.
Habitantes de la zona lamentaron la paralización de una de las principales inversiones públicas en el sector salud. Doña María, propietaria de una pulpería cercana, aseguró que la falta del hospital ya ha tenido consecuencias para la población.
“Una señora se murió del calor porque no tuvimos hospital; no alcanzó a llegar a Juticalpa. Le pedimos a este gobierno que termine de construir esta obra”, manifestó.
En Santa Bárbara no fue posible ingresar al complejo debido a restricciones de seguridad. Desde el exterior se observó una estructura de mayor tamaño, pero sin presencia de trabajadores ni movimiento de maquinaria.
Nueva etapa y aumento histórico en costos
Tras la salida de Mauricio Ramos y Rixi Moncada de sus cargos el 1 de enero de 2024 para incorporarse a la campaña política de Libertad y Refundación (Libre), Octavio Pineda asumió la SIT y Carla Paredes la Secretaría de Salud.
Con la nueva administración, los proyectos fueron nuevamente rediseñados. Según datos presentados públicamente por Pineda en noviembre de 2025, el hospital de Santa Bárbara pasó de 1,783 millones a 4,405 millones de lempiras.
Los hospitales de Salamá y Ocotepeque también aumentaron de 694 millones a 1,636 millones de lempiras cada uno, mientras las áreas de construcción siguieron ampliándose con componentes adicionales de urbanismo, accesos y obras complementarias.
En total, el proyecto hospitalario pasó de costar 1,874 millones de lempiras bajo el convenio con España a 7,674 millones en la etapa más reciente, lo que representa un incremento de aproximadamente 5,800 millones de lempiras, equivalentes a más de cuatro veces el valor inicial.
El exsecretario de Salud, José Manuel Matheu, aseguró a LA PRENSA Premium que la iniciativa nació como un plan integral para transformar el sistema sanitario hondureño con estándares internacionales y apoyo de organismos multilaterales.
“La idea nace desde la necesidad de transformar el sistema de salud. Yo no llegué a improvisar, llegué con una visión clara: hospitales bien estructurados, con estándares internacionales”, afirmó el exfuncionario.
Matheu también defendió el origen técnico del proyecto y lamentó la situación actual de las obras. “Siento que había una oportunidad histórica. Porque no era solo construir hospitales; era cambiar la manera en que Honduras pensaba su sistema sanitario”, señaló.
Redacción: Forum News