De acuerdo con la autoridad monetaria, el saldo pasó de 10.219,2 millones de dólares en enero de 2025 a 10.742,8 millones en el primer mes de este año, lo que representa un aumento absoluto de 523,6 millones de dólares. Este crecimiento responde principalmente a nuevas obligaciones adquiridas en el periodo, así como a variaciones cambiarias que impactaron el valor total de la deuda.
En relación con diciembre de 2025, cuando la deuda se situaba en 10.736,4 millones de dólares, el incremento mensual fue de 6,4 millones. El BCH explicó que este comportamiento estuvo influenciado por una variación cambiaria que elevó el saldo en 20,3 millones de dólares, efecto que fue parcialmente compensado por una amortización neta de 13,9 millones, derivada de pagos de capital superiores a los desembolsos recibidos durante el mes.
El informe detalla que el Gobierno general concentra la mayor proporción de la deuda externa, con 9.300 millones de dólares, equivalente al 86,6 % del total. El propio Banco Central mantiene el 12,4 %, que suma 1.330,8 millones, mientras que las empresas públicas financieras y no financieras representan apenas el 1 %, con 112 millones de dólares.
En cuanto al origen de los acreedores, la mayor parte de la deuda se mantiene con organismos multilaterales, que concentran el 69,7 % del total, es decir, 7.483,9 millones de dólares. Los compromisos con acreedores comerciales representan el 21 %, equivalentes a 2.257,7 millones, y las instituciones bilaterales suman el 9,3 %, con un saldo de 1.001,2 millones de dólares.
La composición por moneda muestra que el dólar estadounidense continúa siendo la principal divisa de endeudamiento, al concentrar el 80,6 % del saldo total. Le siguen los Derechos Especiales de Giro con el 15,2 %, mientras que el yen japonés y el euro representan cada uno el 1,8 %, y otras monedas el 0,6 % restante.
Durante enero, el país destinó 51,5 millones de dólares al servicio de la deuda externa, de los cuales 30 millones correspondieron al pago de intereses y comisiones, y 21,5 millones a la amortización de capital. Estas obligaciones forman parte de un calendario de pagos que se mantendrá elevado en los próximos años.
Las proyecciones oficiales indican que entre 2026 y 2029 el servicio de la deuda alcanzará un promedio anual de 982,8 millones de dólares. Para 2026 se prevén pagos por 801,8 millones, mientras que 2027 será el año de mayor presión financiera, con compromisos estimados en 1.514,6 millones de dólares debido al vencimiento de un bono soberano emitido en 2017. Para 2028 y 2029, el servicio proyectado se sitúa en 804,7 millones y 810 millones de dólares, respectivamente.
Redacción: Forum News