El ministro de Trabajo, Fernando Puerto, informó que las tres partes decidieron declararse en sesión permanente, con el objetivo de mantener el diálogo activo y retomar las conversaciones en los próximos días hasta lograr consensos que permitan fijar el nuevo ajuste salarial.
Durante el proceso, explicó el funcionario, se han presentado distintas propuestas y contrapropuestas en cada una de las audiencias, como parte de la dinámica de deliberación que caracteriza este tipo de negociaciones, en las que se busca equilibrar las demandas de los trabajadores con la realidad económica del país y la capacidad de las empresas.
Desde el sector obrero, su representante Josué Orellana señaló que las mesas de trabajo permanecerán abiertas y que las reuniones se realizarán tantas veces como sea necesario para avanzar hacia un acuerdo que beneficie a los trabajadores. Consideró que, de mantenerse el ritmo de las conversaciones, podría alcanzarse una resolución en el transcurso de la próxima semana o incluso antes.
Orellana subrayó la importancia de que el proceso envíe señales positivas tanto a nivel nacional como internacional, destacando que el diálogo social entre los distintos sectores es fundamental para la estabilidad económica y laboral del país.
Por su parte, el representante de la empresa privada, Fernando García, manifestó que las partes están comprometidas con alcanzar un entendimiento en el menor tiempo posible, al tiempo que reiteró la disposición del sector empresarial de continuar participando en las mesas de negociación hasta concretar un acuerdo final sobre el salario mínimo para el próximo año.
Redacción: Forum News