El Gobierno de Ecuador anunció este miércoles la expulsión de todo el personal diplomático de Cuba acreditado en el país, incluido su embajador, Basilio Gutiérrez. La medida, que también contempla el retorno del embajador ecuatoriano en La Habana, José María Borja, marca una ruptura total de las relaciones diplomáticas entre ambos países.
Según informó el Ministerio de Relaciones Exteriores, todo el personal de la misión cubana ha sido declarado “persona no grata” y tiene un plazo de 48 horas para abandonar Ecuador. La acción se fundamenta en el artículo 9 de la Convención de Viena sobre Relaciones Diplomáticas, que regula la función y los derechos de los diplomáticos.
El presidente Daniel Noboa, quien ejerce el cargo desde 2024, justificó la decisión amparándose en los artículos 141 y 147 de la Constitución ecuatoriana, que le confieren la dirección del Ejecutivo y la facultad para nombrar y remover a funcionarios públicos. Borja, por su parte, regresará a Quito luego de haber servido en La Habana desde 2021, con acreditaciones adicionales en Jamaica, San Vicente y las Granadinas y Dominica.
Este quiebre se produce en un contexto regional sensible, días antes de que Noboa viaje a Estados Unidos para participar en una cumbre de presidentes latinoamericanos con su homólogo estadounidense Donald Trump. La administración ecuatoriana ha buscado fortalecer sus relaciones internacionales en este marco, lo que se refleja en su postura hacia ciertos países de la región.
Ecuador suma así un nuevo conflicto diplomático con un país latinoamericano, tras mantener relaciones tensas con Venezuela, México y Nicaragua en episodios previos, como la captura del exvicepresidente Jorge Glas en la embajada mexicana, donde había recibido asilo. La medida con Cuba, según expertos, evidencia un alineamiento de Quito hacia políticas exteriores más restrictivas frente a gobiernos de izquierda en la región.
Redacción: Forum News