Fernández confirmó que varias personas que han acompañado la gestión de Chaves continuarán en puestos estratégicos, en una apuesta por dar continuidad a políticas económicas y de gobernabilidad. En ese contexto, la incorporación del propio Chaves a dos carteras centrales refuerza su rol dentro del nuevo esquema gubernamental.
La permanencia de Rodrigo Chaves en el gabinete también tiene implicaciones políticas y legales, ya que le permite conservar la inmunidad que impide el avance de procesos judiciales en su contra mientras ejerza funciones en el Ejecutivo. Las investigaciones abiertas están vinculadas a presuntos delitos de concusión, financiamiento electoral irregular y beligerancia política, según reportes del Ministerio Público y del Tribunal Supremo de Elecciones (TSE).
El futuro de esos expedientes dependerá de la Asamblea Legislativa, que tendría que aprobar el levantamiento de la inmunidad con al menos 38 votos. Sin embargo, ese escenario se considera poco probable debido a que la bancada oficialista cuenta con 31 diputados, lo que le da un margen significativo de protección política al mandatario dentro del Congreso.
Por su parte, la presidenta electa Laura Fernández defendió la integración de su equipo como una señal de continuidad institucional y estabilidad económica, en un momento clave para la transición del poder en Costa Rica.
Redacción: Forum News