El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aseguró este viernes que su país podría realizar una “toma de control amistosa” de Cuba, en el contexto de la crisis energética que enfrenta la isla por el bloqueo impuesto por Washington. Las declaraciones se dieron en la Casa Blanca, antes de que el mandatario se dirigiera a un mitin en Texas.
Trump describió a Cuba como una nación en “serios problemas”, sin dinero, petróleo ni alimentos, y sostuvo que Estados Unidos podría realizar acciones que serían “muy positivas” para los ciudadanos cubanos, tanto los que viven en el exilio como los que permanecen en la isla. Además, señaló que el secretario de Estado, Marco Rubio, “lo está gestionando”, y afirmó que el cambio que muchos cubanos buscaban ya se está produciendo.
Las declaraciones se producen pocos días después de un incidente en el que las autoridades cubanas abrieron fuego contra una lancha procedente de Florida que presuntamente violó aguas territoriales de la isla. El operativo dejó cuatro muertos y seis heridos, entre ellos al menos un ciudadano estadounidense y un residente legal permanente, mientras que el resto podrían también ser residentes legales.
La crisis energética en Cuba se agravó desde enero, cuando la isla perdió acceso al petróleo venezolano tras el operativo en Venezuela contra Nicolás Maduro, aliado de La Habana. Como respuesta, Trump aplicó aranceles a los países que suministren crudo a Cuba, intensificando la severa crisis económica y social que enfrenta el país desde 1959. Sin embargo, recientemente el Gobierno de Estados Unidos autorizó la reexportación de crudo venezolano hacia Cuba bajo ciertas restricciones y a través del sector privado.
Con estas declaraciones, Trump reafirma la posibilidad de un acercamiento “amistoso” hacia Cuba, mientras mantiene la presión sobre la isla en medio de su situación crítica.
Redacción: Forum News