Tensiones en Medio Oriente: EE.UU. evalúa opciones militares contra Irán

INTERNACIONALES EDITOR DM

El gobierno de Estados Unidos mantiene en alerta máxima a sus fuerzas militares en Medio Oriente, luego de que el presidente Donald Trump evaluara posibles acciones militares contra Irán en los próximos días. Fuentes citadas por la cadena CBS indican que el mandatario ha discutido diferentes escenarios con altos mandos militares, analizando riesgos y estrategias antes de tomar cualquier decisión.

Como medida preventiva, el Pentágono comenzó a trasladar temporalmente parte de su personal fuera de la región, principalmente hacia Europa y Estados Unidos. Estas acciones buscan minimizar riesgos ante posibles contraataques iraníes y asegurar la continuidad operativa de las fuerzas estadounidenses en caso de que se materialice cualquier eventualidad. Expertos en seguridad señalaron que este tipo de movimientos son habituales antes de operaciones militares y no necesariamente significan un ataque inminente.

En conferencia de prensa, Karoline Leavitt, secretaria de prensa de la Casa Blanca, indicó que existen múltiples razones que podrían justificar un ataque contra Irán, aunque enfatizó que la diplomacia sigue siendo la prioridad del presidente. La portavoz declinó ofrecer detalles sobre la coordinación de estas posibles acciones con Israel, país con el que Estados Unidos mantiene estrechos lazos de cooperación en seguridad y defensa.

Mientras tanto, el grupo de portaaviones USS Abraham Lincoln ya se encuentra operativo en la región, acompañado de una flotilla de buques de guerra. Esta presencia busca garantizar la capacidad de respuesta inmediata ante cualquier amenaza y demostrar a Irán la disposición militar de Estados Unidos. Adicionalmente, un segundo grupo encabezado por el USS Gerald Ford se dirige hacia Oriente Medio, reforzando la estrategia de despliegue en la zona.

Analistas internacionales han subrayado que el despliegue de fuerzas estadounidenses no implica necesariamente el inicio de un conflicto, sino que forma parte de un patrón de disuasión que busca proteger los intereses estratégicos en la región, incluyendo rutas marítimas clave y aliados cercanos. Sin embargo, la concentración de armamento y personal militar eleva la percepción de riesgo de escalada, generando preocupación en organismos multilaterales y gobiernos de países vecinos.

En este contexto, la Casa Blanca ha reiterado que la vía diplomática sigue siendo prioritaria, aunque no descarta medidas militares si se considera necesario para garantizar la seguridad nacional. La combinación de maniobras preventivas, traslados de personal y presencia de portaaviones refleja la cautela con la que Estados Unidos aborda la situación, consciente de que cualquier error de cálculo podría desencadenar un conflicto de gran magnitud en una región ya de por sí volátil.

Redacción: Forum News 
(Fuente: Efe) 
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