Tomás Zambrano se ha consolidado como una de las principales figuras de la oposición nacionalista dentro del Congreso, con una amplia trayectoria legislativa y protagonismo en los debates más relevantes del actual período. El diputado representa al departamento de Valle, donde se ubicó en la primera posición entre los cuatro curules que elige ese departamento, lo que lo convierte en el más votado de su región.
Carlos Ledesma, diputado por el departamento de Choluteca, aparece como otro de los nombres con mayor peso político en la contienda interna. Cercano al presidente electo Nasry Asfura, Ledesma goza de su confianza y mantiene una estructura territorial consolidada en el sur del país. En las elecciones recientes se posicionó en el segundo lugar entre los nueve diputados electos por Choluteca, reflejando un respaldo significativo de los votantes.
En tanto, Antonio Rivera logró incorporarse en la etapa final del proceso electoral y es considerado una alternativa con experiencia legislativa y respaldo de sectores del empresariado. Rivera representa al departamento de Francisco Morazán, donde se ubicó en la posición 22 de los 23 diputados electos, un dato que, aunque no lo coloca entre los más votados de su departamento, no lo excluye de las negociaciones políticas de cara a la conformación de la nueva Junta Directiva.
La disputa por la presidencia del Congreso se desarrolla mientras el Legislativo saliente intenta cerrar uno de los períodos más cuestionados de los últimos años. El pleno mantiene sesiones hasta el próximo 20 de enero, en un esfuerzo por limitar el accionar de una Comisión Permanente señalada por distintos sectores políticos, nombrada y presidida por Luis Redondo, en medio de señalamientos sobre posibles intentos de anular el proceso electoral.
En cuanto a la correlación de fuerzas, los partidos Liberal y Nacional concentran la mayor cantidad de diputados electos para el período 2026-2030, pero ninguno alcanza por sí solo los 65 votos necesarios para asegurar el control del Legislativo. Esta realidad obliga a ambos partidos a buscar acuerdos entre sí o a establecer entendimientos con Libertad y Refundación, que pasó a convertirse en la tercera fuerza política.
Aunque el Consejo Nacional Electoral tiene previsto emitir la declaratoria oficial de los diputados electos este 30 de diciembre, las negociaciones ya están en marcha. Además de los aspirantes nacionalistas, por el Partido Liberal comienza a perfilarse el nombre de Marlon Lara como posible candidato a presidir la nueva Junta Directiva.
La elección del próximo presidente del Congreso Nacional será determinante para el rumbo político del país en los próximos cuatro años, en un contexto donde los pactos y las alianzas marcarán la gobernabilidad del Poder Legislativo.