La sesión, efectuada a la vista de los medios de comunicación y ante la presencia de simpatizantes, comenzó con una oración y la entonación del Himno Nacional. Posteriormente, la diputada Francis Argeñal, del Partido Nacional, propuso a Fátima Mena como presidenta de la sesión, y a las legisladoras Merari Díaz y Maribel Espinoza como secretarias, moción que fue aprobada por unanimidad.
Durante el desarrollo de la jornada, la diputada Maribel Espinoza presentó la iniciativa principal: extender el período de sesiones ordinarias del Congreso Nacional desde el 1 de noviembre de 2025 hasta el 20 de enero de 2026. Según explicó, la medida busca garantizar el funcionamiento del Legislativo en medio de un clima político marcado por la incertidumbre y las tensiones entre las bancadas.
“Estamos al cierre de nuestro mandato, en un año político cargado de desconfianza; debemos garantizar que el Congreso Nacional continúe operando los meses por venir”, expresó Espinoza al momento de presentar la moción. La propuesta fue aprobada por unanimidad, luego de dispensarse los dos debates reglamentarios, para ser discutida y ratificada de inmediato.
Espinoza advirtió además sobre la necesidad de evitar que una comisión permanente asuma funciones del pleno, recordando que en 2023 un grupo reducido de nueve diputados tomó decisiones de alto impacto, entre ellas la elección del Fiscal General, sin contar con la mayoría calificada. “No podemos permitir que eso vuelva a suceder”, señaló, al justificar la urgencia de extender el período de sesiones.
Tras la aprobación, la presidenta Fátima Mena designó una comisión dictaminadora integrada por los diputados Carlos Umaña, Daniel Discua, Ligia Ramos, Suyapa Figueroa y Jhosy Toscano, quienes emitieron dictamen favorable a la moción presentada. A las 3:36 de la tarde, Mena dio por concluida la sesión y abrió otra de inmediato para ratificar el acta que oficializa la ampliación del período legislativo.
De acuerdo con lo establecido en la resolución, el acuerdo será notificado a la junta directiva del Congreso Nacional y entrará en vigencia una vez sea publicado en el diario oficial *La Gaceta* o en cualquier otro medio de comunicación nacional.
La acción de la oposición provocó inmediatas reacciones del oficialismo. Desde el Partido Libertad y Refundación (Libre), funcionarios del gobierno calificaron la sesión como un acto ilegal y una maniobra política para generar crisis. El director de Aduanas, Fausto Cálix, fue uno de los primeros en pronunciarse y lanzó duras críticas contra los legisladores opositores. “Esta tarde, los diputados de la destruida oposición montaron un circo en los bajos del Congreso Nacional; seguramente mañana publicarán en ‘el diario de la princesa’ los resultados de ese show”, expresó en sus redes sociales.
Cálix acusó a los partidos opositores de intentar provocar inestabilidad política ante su falta de respaldo popular. “Todas esas tremendas payasadas que hacen en el CNE, el TJE y en el Congreso solo son una muestra de que no tienen ninguna posibilidad frente a Libre y Rixi Moncada. Intentan instalar crisis para no reconocer su división y su próxima derrota en las urnas. ¡Volverán a fracasar y el pueblo saldrá victorioso!”, manifestó.
En la misma línea, el comisionado presidencial Geovanny Domínguez calificó la autoconvocatoria y la sesión de los diputados opositores como “ilegal” y contraria a la Constitución. “Pleno de dos en el TJE: ilegal. Sesión de la oposición en el CN al margen de la Constitución: ilegal”, escribió, advirtiendo que la intención de estas acciones es “generar una crisis electoral para evitar los comicios del 30 de noviembre”.
Domínguez recordó que, según la denuncia presentada por el consejero electoral Marlon Ochoa ante el Ministerio Público, existirían pruebas de un supuesto plan de desestabilización impulsado desde sectores de la oposición. “Así está planificado, según la denuncia del consejero Ochoa, que entregó audios al MP. No quieren elecciones. Debe haber y habrá nueva presidenta”, puntualizó.
La jornada legislativa del martes y las posteriores reacciones del oficialismo reflejan el clima de tensión que atraviesa el país a un mes de los comicios generales. Mientras la oposición asegura que su objetivo es mantener activo el Congreso Nacional para evitar vacíos de poder, el oficialismo sostiene que se trata de una estrategia política para sembrar incertidumbre y cuestionar el proceso electoral.