El sistema estadounidense de alerta de tsunamis advirtió sobre la posibilidad de que se produzcan olas potencialmente peligrosas durante las tres horas posteriores al sismo. La advertencia comprende zonas costeras de Panamá, Colombia, Costa Rica, Ecuador y Perú, así como de Nicaragua, Guatemala, El Salvador y México.
La alerta se extiende a distintos sectores del litoral del Pacífico, donde las olas podrían alcanzar las zonas costeras durante las horas siguientes al terremoto. La advertencia responde al riesgo asociado al movimiento sísmico y contempla varios países de la región.
Sin embargo, la emisión de esta alerta no significa que se haya confirmado la llegada de un tsunami a los territorios incluidos. El aviso señala la posibilidad de que se generen olas peligrosas, por lo que el riesgo se mantiene como una condición potencial tras el terremoto de magnitud 7,6 registrado frente a Panamá.