La principal obra será la Línea de Transmisión El Sitio–Zamorano II–Terrero Blanco, que tendrá cerca de 150 kilómetros de extensión y operará con 230 kilovoltios y doble circuito. La nueva línea será integrada al Sistema Interconectado Nacional mediante tres tramos.
El plan también contempla la construcción de las subestaciones Zamorano II y Danlí II, así como intervenciones en cuatro subestaciones que ya están en funcionamiento. A esto se suman los trabajos de interconexión y seccionamiento requeridos para incorporar las nuevas instalaciones a la red nacional.
La inversión alcanzará directamente a comunidades de Francisco Morazán, El Paraíso y Olancho, mientras que el fortalecimiento de la red permitirá ampliar la capacidad para transportar e intercambiar energía en otras zonas del territorio hondureño.
Para CAF, la ejecución de este proyecto responde a la necesidad de contar con una red capaz de atender el crecimiento de la demanda eléctrica. “Contar con una infraestructura eléctrica moderna, confiable y con capacidad para acompañar el crecimiento de la demanda es fundamental para el desarrollo de Honduras y para mejorar la calidad de vida de las personas”, afirmó su presidente ejecutivo, Sergio Díaz Granados.