La confirmación llegó después de semanas de incertidumbre ante la posibilidad de que miles de personas quedaran sin este alivio migratorio. En un comunicado, el DHS señaló que anunciará su determinación “en su momento” y precisó que, mientras eso ocurre, los beneficiarios conservan sus protecciones. “Hasta que se haga dicho anuncio, las personas salvadoreñas que se encuentren en Estados Unidos conservan su protección, incluida la autorización para trabajar”, indicó la agencia.
Una extensión automática podría mantener el beneficio durante otros seis meses
El escenario también abre la puerta a una prórroga automática de seis meses. La legislación estadounidense establece que, si el Gobierno no adopta una determinación sobre el TPS dentro del plazo correspondiente, las protecciones se extienden por ese periodo. La abogada de inmigración Kathia Quirós explicó a Telemundo que, aunque la extensión opera automáticamente, el DHS debe reconocerla en el Registro Federal. En mayo, una disposición similar permitió que unos 11,000 ciudadanos libaneses permanecieran y trabajaran legalmente durante otros 180 días.
El TPS salvadoreño volvió a nacer en 2001, después de los terremotos del 13 de enero y el 13 de febrero que golpearon al país. La administración del entonces presidente George W. Bush otorgó la protección a los ciudadanos del país centroamericano afectados por la emergencia, convirtiendo al programa en un respaldo migratorio que se ha mantenido durante más de dos décadas.
Pero el panorama actual dista de ser estable. Durante su primer mandato, Donald Trump intentó terminar el TPS para El Salvador, aunque una demanda judicial presentada en 2018 permitió que continuara vigente. Desde su regreso a la Casa Blanca en enero de 2025, su administración ha avanzado contra distintos programas de protección temporal y ha retirado el beneficio a ciudadanos de Afganistán, Honduras, Siria y Nicaragua, entre otros. En agosto, el DHS terminó el TPS para unos 350,000 haitianos.
Las señales sobre El Salvador también han generado dudas sobre cuánto tiempo puede mantenerse la protección. Tom Homan, encargado de la política fronteriza de Estados Unidos, insistió en que el TPS es, por definición, temporal y afirmó que El Salvador “es mucho más seguro” desde la llegada de Nayib Bukele a la Presidencia. Sus declaraciones se producen mientras el Gobierno estadounidense mantiene abierta la decisión sobre el programa salvadoreño.
Por ahora, los 170,000 beneficiarios no perdieron su protección ni su autorización para trabajar, pero tampoco tienen garantizada la permanencia indefinida del TPS. El DHS mantiene la decisión final pendiente y será su próximo anuncio el que determine si esta pausa se convierte en una nueva extensión o marca el camino hacia la terminación del beneficio.