Rubio arribó cerca de las 18.30 hora local al Grupo Aéreo Número 8, base militar ubicada junto al aeropuerto internacional Jorge Chávez, en el Callao, procedente de Quito. Durante su estancia tiene previsto reunirse primero con el ministro de Relaciones Exteriores, Carlos Espá, quien trabajó durante quince años en la Embajada de Estados Unidos en Lima.
Posteriormente, el funcionario estadounidense se trasladará al Palacio de Gobierno para encontrarse por primera vez con Fujimori desde que asumió la Presidencia tras ganar las elecciones de este año. Uno de los asuntos centrales será la incorporación de Perú al Escudo de las Américas, coalición impulsada por el presidente Donald Trump para combatir el crimen organizado junto a gobiernos latinoamericanos afines.
Fujimori ya había expresado, incluso antes de iniciar su mandato, su intención de que Perú se incorporara a esta iniciativa. Rubio confirmó esa disposición el martes, mediante una columna publicada en el diario peruano El Comercio con motivo del inicio de su recorrido por Sudamérica.
El combate al crimen organizado constituye uno de los principales objetivos del nuevo Gobierno peruano, ante el repunte de bandas dedicadas principalmente a actividades como la minería ilegal y la extorsión de negocios y empresas mediante amenazas de muerte. La cooperación estadounidense en esta materia tuvo uno de sus episodios más recientes con la captura en Bolivia de Jhonsson Cruz Torres, conocido como “Jhonsson Pulpo”, señalado como máximo líder de la banda Los Pulpos, en una operación con colaboración del FBI y la DEA.
La agenda también estará atravesada por la disputa de influencia entre Estados Unidos y China en Perú. Rubio cuestionó las inversiones respaldadas por el país asiático y mencionó particularmente el puerto de Chancay, propiedad de la naviera estatal china Cosco, además del control de empresas consideradas claves dentro del sector eléctrico.
“Los proyectos respaldados por el Partido Comunista Chino pasan por alto los marcos legales de Perú y amenazan la transparencia y la seguridad de los datos”, escribió Rubio al referirse al litigio entre Cosco y el Estado peruano por las tarifas del puerto de Chancay. La Embajada de China respondió que sus inversiones son “transparentes y conforme a la ley” y sostuvo que los países latinoamericanos tienen derecho a elegir libremente a sus socios y definir su cooperación exterior de acuerdo con sus intereses nacionales.
La relación bilateral también incluye acuerdos en materia de defensa y tecnología. Estados Unidos ha presionado al Gobierno peruano para adquirir doce aviones F 16 Block 70 por 2.000 millones de dólares, mientras Perú recurrió a ese país para un contrato de 3.000 millones de dólares destinado a modernizar la base naval del Callao. Además, esta misma semana, el Gobierno de Fujimori suscribió un memorando de entendimiento con Estados Unidos sobre inteligencia artificial, mediante el cual se compromete a “importar y adoptar” sistemas estadounidenses frente a alternativas de países como China.
Redacción: Forum News