Marie Belizaire, directora de preparación y respuesta ante emergencias de la OMS, explicó que el periodo transcurrido equivale a dos ciclos completos de incubación y permite considerar que Uganda no mantiene un riesgo residual de transmisión. El país había reportado 20 contagios confirmados, entre ellos 15 casos y dos fallecimientos considerados importados desde la RDC.
El escenario es diferente en la RDC, donde el último reporte del Ministerio de Salud, con información recopilada hasta el lunes, registra además 1,245 personas recuperadas y 792 pacientes hospitalizados o en aislamiento. La tasa de letalidad se sitúa en 48 %. Ante esta situación, la OMS considera que la República Centroafricana es actualmente el país con mayor riesgo, seguido de Sudán del Sur, debido a la cercanía de la epidemia con sus fronteras.
La movilidad de personas representa otro factor de preocupación para las autoridades sanitarias. Las rutas mineras, los corredores comerciales y los desplazamientos transfronterizos facilitan el movimiento del virus hacia territorios vecinos, por lo que la OMS pidió fortalecer la vigilancia en los puntos de entrada y la coordinación entre países. “La gente se desplaza y el virus se desplaza con ellos”, advirtió Belizaire.
La atención de los pacientes también enfrenta dificultades debido a que muchas muertes ocurren fuera de los centros especializados. Durante la semana del 17 al 22 de agosto, el 58.7 % de los fallecimientos se registró en la comunidad, lo que complica el aislamiento, el rastreo de contactos y la aplicación de medidas de seguridad durante los entierros. Además, la OMS señaló que aún no existe una vacuna específica contra la cepa Bundibugyo y que no está confirmada una protección cruzada con la vacuna utilizada contra el ébola Zaire, aunque se prepara un ensayo clínico de fase 3 para evaluar esa posibilidad.
A estas dificultades se suma la falta de recursos para sostener la respuesta sanitaria. De los 518 millones de dólares requeridos para enfrentar la enfermedad, se han desembolsado 333.2 millones, mientras los compromisos formalizados alcanzan 156.5 millones, frente a los 1,300 millones prometidos inicialmente por la comunidad internacional. Belizaire pidió acelerar tanto los compromisos como los desembolsos y garantizar que los fondos disponibles sean destinados de manera estratégica para contener la epidemia.
Redacción: Forum News