Durante una rueda de prensa, Bessent aseguró que el Departamento del Tesoro ya identificó las estructuras relacionadas con las actividades que Washington busca frenar. “El Departamento del Tesoro ha identificado todos los nodos, facilitadores y redes que Irán ha utilizado para el contrabando de petróleo y eludir sanciones”, declaró el funcionario, quien además reiteró que “nadie está exento” de convertirse en objetivo de sanciones indirectas por negociar con el régimen iraní.
Las nuevas medidas corresponden a sanciones sectoriales que estarán enfocadas en cinco vías consideradas vitales por Washington: activos digitales, tecnología, oro, aviación y transporte marítimo. Bessent explicó que estas áreas forman parte de las actividades que Irán desarrolla en otros países, por lo que Estados Unidos pretende aumentar el alcance de las restricciones económicas sobre quienes intervengan en ellas.
El secretario del Tesoro también advirtió sobre las consecuencias para quienes mantengan negocios con Irán pese a las nuevas disposiciones. “Estas medidas amplían el riesgo de sanciones secundarias para cualquiera que sea lo suficientemente insensato como para seguir haciendo negocios con este régimen”, afirmó, al señalar además que las nuevas acciones permitirán acelerar la respuesta estadounidense contra quienes sean identificados.
Mientras tanto, funcionarios del Tesoro, el Departamento de Estado y las Fuerzas Armadas de Estados Unidos se encuentran reunidos con sus homólogos internacionales para transmitirles que Washington espera acciones concretas. Bessent no precisó cuáles son los países involucrados en estas conversaciones ni detalló el calendario que se seguirá para aplicar las nuevas sanciones.
El funcionario explicó que cada país tiene un plazo definido para poner fin a las actividades que Estados Unidos ha identificado. “Si no actúan, nosotros lo haremos unilateralmente”, advirtió Bessent, quien previamente había anunciado que este lunes sería el “Día D económico” dentro de la guerra contra Irán.
Con la puesta en marcha de “Paria Económico”, Estados Unidos busca elevar la presión económica sobre Irán mediante medidas dirigidas a sectores específicos y el riesgo de sanciones secundarias para quienes continúen negociando con el régimen iraní. La operación representa una nueva fase de la estrategia estadounidense para limitar las vías económicas señaladas por Washington, sin que hasta ahora se haya detallado qué países serán los primeros en recibir estas medidas.
Redacción: Forum News