Regreso que acapara la atención
El expresidente Juan Orlando Hernández regresó este domingo a Honduras después de más de cuatro años fuera del país, en un acontecimiento que volvió a situarlo en el centro de la vida política nacional. Su llegada al Aeropuerto Internacional Palmerola se produjo tras recibir un indulto del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, decisión que hizo posible su retorno y que, desde antes de su aterrizaje, ya generaba reacciones encontradas entre quienes celebraban su regreso y quienes cuestionaban el significado político y judicial del hecho.
Desde las primeras horas del día, cientos de simpatizantes identificados con las banderas azul profundo y la estrella solitaria del Partido Nacional se concentraron en la terminal aérea para darle la bienvenida. Muchos no permanecieron únicamente en los alrededores del aeropuerto, sino que ingresaron para esperar el momento en que el exmandatario descendiera de la aeronave. Entre consignas, aplausos y expresiones de apoyo, los asistentes aguardaban sus primeras palabras, convirtiendo la jornada en uno de los episodios políticos con mayor atención pública de los últimos años.
Hernández apareció vistiendo una camisa blanca, pantalón de mezclilla y zapatos tipo burro. Antes de él descendieron el abogado estadounidense Renato Stabile y sus acompañantes, los generales Willy Oseguera, Tulio Romero y René Barrientos. Al poner pie en territorio hondureño levantó ambas manos para saludar a quienes lo esperaban, caminó hacia su familia y protagonizó un emotivo reencuentro después de una prolongada separación.
Una oración antes del primer mensaje
Uno de los momentos más significativos ocurrió cuando el expresidente, acompañado de su esposa, hijos y demás familiares, se arrodilló sobre la pista para elevar una oración de agradecimiento a Dios. Entre abrazos y lágrimas, la familia permaneció varios minutos unida antes de dirigirse al área donde ofrecerían sus primeras declaraciones, una escena que fue seguida de cerca por simpatizantes y medios de comunicación.
Posteriormente, Hernández cumplió con el procedimiento migratorio correspondiente al presentar su documentación de ingreso como ciudadano hondureño. Finalizado ese trámite, se dirigió hacia el punto donde lo esperaba una multitud que permanecía expectante por escuchar su primer discurso tras regresar al país.
En sus primeras palabras, el exmandatario comenzó agradeciendo a Dios por recuperar su libertad. "Muchísimas gracias, primero que nada doy gracias a Dios que por él estoy en libertad", expresó. También dedicó un amplio reconocimiento a su familia y, especialmente, a su esposa. "Mi familia ha sido mi roca, no pude elegir mejor mujer; cuando todo se venía abajo ella no se rindió". Más adelante añadió: "Hoy volví a mi hermosa tierra que se llama Honduras", para luego agradecer el respaldo de sus seguidores al afirmar: "Tengo una segunda familia, ustedes que me hicieron presidente dos veces. A través de mi gobierno fuimos por los más necesitados de casa en casa. Llegamos hasta el lugar más alejado de Honduras".
Asimismo, el exmandatario se refirió al actual gobierno: "Al presidente Asfura le deseo lo mejor, porque es el que el pueblo y mi partido eligió. Al igual que al presidente del Congreso, Tomás Zambrano, les digo, cuenten con Juan Orlando Hernández".
El respaldo de su entorno
El abogado estadounidense Renato Stabile también intervino durante el acto y sostuvo que la decisión que permitió el regreso del exgobernante fue resultado del sistema judicial estadounidense. "El sistema funcionó y puso en libertad a un hombre inocente", manifestó. En su primera visita a Honduras, agregó: "Es mi primera vez en este país y espero no ser el último. Muchas gracias, Honduras. I love you, hasta pronto".
La madre del expresidente, Elvira Alvarado, agradeció públicamente las muestras de respaldo recibidas durante los años que su hijo permaneció fuera del país. "Son miles y miles las personas que estuvieron en oración, yo les agradezco enormemente", expresó visiblemente emocionada al dirigirse a los asistentes que permanecían en el aeropuerto.
Los hijos de Hernández también tomaron la palabra para agradecer el apoyo recibido durante todo el proceso. "Gracias por creer en su inocencia y darle la bienvenida a casa, donde tiene que estar", señalaron. En uno de los momentos más emotivos del evento, uno de ellos recordó una promesa hecha durante la separación familiar: "Papi, hace años te decíamos que te debíamos un abrazo, te lo prometíamos; hoy, gracias a Dios, te podemos cumplir esa promesa". También afirmaron que durante ese tiempo nunca se sintieron solos porque "ustedes estuvieron con nosotros".
Reacciones divididas
El retorno del exmandatario también provocó inmediatas reacciones desde distintos sectores políticos. La diputada del Partido Liberal, Alia Kafati, aseguró que "hoy es un día triste para nuestra hermosa patria". Añadió que "regresó al país una de las personas que más daño y división ha causado en Honduras. Pero nuestra memoria sigue viva; Honduras no olvida y nosotros tampoco olvidamos", para concluir con la frase: "Indulto no es lo mismo que inocencia".
En la misma línea, el exdirector de Aduanas, Fausto Cálix, sostuvo que "no es el retorno de un ciudadano cualquiera: es el regreso de una persona que fue extraditada y condenada en Estados Unidos a 45 años de prisión por narcotráfico". Agregó que "ningún indulto borrará jamás su expediente criminal, y mucho menos las atrocidades que cometió en Honduras, las cuales, lamentablemente, siguen en la impunidad". Finalmente expresó que "con elecciones libres, justas y transparentes, el pueblo volverá a castigarlos en las urnas".
Por su parte, el diputado Carlos Umaña resumió el momento político con un breve mensaje al señalar que "inicia el examen para el sistema de operadores de justicia en nuestro país". Su pronunciamiento se sumó a las distintas voces que consideran que el regreso del expresidente marcará una nueva etapa para el debate político y judicial hondureño.
El retorno de Juan Orlando Hernández cierra un capítulo de más de cuatro años fuera de Honduras y abre otro cargado de expectativas, respaldos y cuestionamientos. Mientras sus seguidores celebran su regreso y defienden su inocencia, sus detractores insisten en que el indulto no modifica los señalamientos que pesan sobre su figura. Con ello, el exmandatario vuelve al escenario nacional en un momento que, por su impacto político e institucional, promete seguir generando reacciones en los próximos días.
El expresidente cerró su discurso con su icónica frase "Soy Juan Orlando Hernandez, vengo de las tierras del indómito cacique Lempira y de la mano de Dios y todos ustedes..... volví a mi tierra Honduras", para despues bailar la canción de sus campañas políticas, "Juan el Fogonero" con su esposa, madre e hijas, levantando el ánimo de sus simpatizantes que lo acompañaron.