Honduras fue incluida en el grupo de economías que estarán sujetas a un gravamen adicional del 10 %, junto con Guatemala, El Salvador, México, Canadá, Argentina, Ecuador, India, Indonesia, Malasia, Pakistán, Sri Lanka, Trinidad y Tobago, Bangladés, Camboya, Jordania y el Reino Unido. En contraste, Costa Rica, Panamá y República Dominicana quedaron dentro del grupo que afrontará un arancel del 12,5 %, mientras que para otros socios comerciales las tasas variarán según el tipo de producto y su origen.
La decisión se deriva de investigaciones iniciadas en marzo bajo la Sección 301 de la legislación comercial estadounidense, mediante las cuales se evaluó si las políticas y prácticas de los países analizados relacionadas con la prohibición de importar bienes producidos mediante trabajo forzoso afectan a los trabajadores y empresas de Estados Unidos. Tras concluir ese proceso y realizar consultas con los gobiernos involucrados, la administración estadounidense determinó que existían fundamentos para aplicar nuevas medidas comerciales.
Los nuevos gravámenes sustituirán el arancel global temporal del 10 % que Donald Trump impuso en febrero, luego de que el Tribunal Supremo anulara la mayor parte de los aranceles globales establecidos previamente por su administración. Con esta decisión, el Gobierno estadounidense vuelve a apoyarse en la Sección 301 para mantener vigente su política comercial, después de los límites impuestos por la resolución judicial sobre el alcance de las facultades presidenciales para gravar las importaciones.
Además de los países latinoamericanos incluidos en la medida, Estados Unidos estableció un arancel conjunto del 10 % para las 27 economías de la Unión Europea. También aparecen en el nuevo esquema naciones como Japón, Corea del Sur, Taiwán y Suiza, aunque en algunos casos las tarifas serán diferenciadas de acuerdo con el producto importado. China no forma parte de este paquete, debido a que ya está sujeta a un régimen de aranceles específicos y superiores.
La imposición de estos nuevos gravámenes consolida la política comercial que Trump ha promovido desde su regreso a la Casa Blanca en enero de 2025 y que ha estado marcada por una creciente disputa sobre las herramientas legales utilizadas para imponer aranceles. Con la entrada en vigor de esta medida, Honduras pasará a formar parte del grupo de economías alcanzadas por el nuevo esquema arancelario de Estados Unidos, en una decisión que redefine las condiciones comerciales para decenas de países.
Redacción: Forum News