El presidente de Honduras, Nasry Asfura, encabezó este martes 14 de julio la ceremonia de izada de la Bandera Nacional en Isla Conejo, ubicada en el Golfo de Fonseca, para conmemorar el 57 aniversario del cese de hostilidades del conflicto armado de 1969 entre Honduras y El Salvador. El acto tuvo como objetivo rendir homenaje a los hondureños que perdieron la vida durante la denominada Guerra de las 100 Horas y reafirmar el compromiso del país con la soberanía, la paz y la unidad nacional.
La conmemoración se realizó en un territorio considerado emblemático dentro de la historia nacional, debido a las controversias que durante décadas han rodeado a Isla Conejo. Aunque este islote no formó parte del proceso llevado ante la Corte Internacional de Justicia (CIJ) en el fallo del 11 de septiembre de 1992, que resolvió la disputa terrestre, insular y marítima entre Honduras y El Salvador con Nicaragua como interviniente, posteriormente ha sido escenario de reclamos y pronunciamientos de autoridades salvadoreñas sobre su soberanía.
Durante la ceremonia, desarrollada al mediodía, participaron el jefe del Estado Mayor Conjunto de las Fuerzas Armadas, general Héctor Benjamín Valerio Ardón; la canciller de la República, Mireya Agüero; el secretario del Congreso Nacional, Carlos Ledezma; diputados de la comisión de defensa y autoridades civiles y militares. Los asistentes acompañaron la izada del Pabellón Nacional como símbolo de identidad y respeto a quienes participaron en los acontecimientos históricos de 1969.
En su mensaje, Asfura destacó que la defensa de la soberanía también está vinculada con el desarrollo económico y social del país, al señalar que impulsar el turismo, la inversión y las oportunidades para los hondureños fortalece la presencia nacional en el territorio. “La mejor manera con turismo, inversión, oportunidades para toda nuestra gente, porque la mejor manera de afirmar un territorio es haciéndolo florecer cada día más por nosotros los hondureños”, expresó el mandatario.
El presidente también recordó a las víctimas del conflicto armado y señaló que la memoria histórica debe mantenerse desde el respeto y la reconciliación. “Recordar 57 años después de 1969, donde Honduras vivió un momento muy triste y difícil, con miles de vidas que perdimos en ambos lados de la frontera; a ellos les debemos un respeto eterno”, manifestó. Asimismo, aseguró que la fecha no debe utilizarse para fomentar divisiones, sino para valorar la importancia de la paz entre los pueblos.
La guerra entre Honduras y El Salvador, conocida como la “Guerra del Fútbol” o Guerra de las 100 Horas, ocurrió en julio de 1969 debido a una serie de tensiones políticas, sociales y territoriales entre ambos países. El conflicto finalizó el 18 de julio de ese año mediante la mediación de la Organización de Estados Americanos (OEA), dejando cientos de víctimas, desplazamientos y una fractura en las relaciones diplomáticas entre las dos naciones centroamericanas.
Con el paso de los años, la situación de Isla Conejo continuó generando discusiones bilaterales. En 2014, Honduras exigió el cumplimiento total de la sentencia emitida por la Corte Internacional de Justicia en 1992, mientras que en 2018 y 2021 funcionarios salvadoreños volvieron a referirse públicamente al territorio. La CIJ había rechazado en 2003 una solicitud de revisión presentada por El Salvador, manteniendo vigente el fallo fronterizo de 1992.
La ceremonia concluyó con los honores correspondientes a la Bandera Nacional y un llamado a preservar la memoria histórica del país. Isla Conejo, ubicada en el Golfo de Fonseca junto a los territorios marítimos de Honduras, El Salvador y Nicaragua, volvió a convertirse en escenario de un acto oficial donde el Gobierno hondureño destacó la defensa de la soberanía mediante la paz, el desarrollo y las oportunidades para la población.
Redacción: Forum News