La Copa Mundial de la FIFA 2026 continuará este lunes 29 de junio con el segundo día de los dieciseisavos de final, una etapa que reúne a las 32 selecciones que lograron superar la fase de grupos y que marca el inicio de la eliminación directa en el torneo. A diferencia de la ronda anterior, cada partido es decisivo, ya que el equipo ganador avanzará a la siguiente instancia, mientras que el perdedor quedará eliminado de la competencia.
La actividad comenzará a las 11:00 de la mañana con el enfrentamiento entre Brasil y Japón en el Houston Stadium. La selección brasileña, una de las favoritas al título, buscará imponer su experiencia frente a un conjunto japonés que llega con la ilusión de seguir haciendo historia en el campeonato y convertirse en una de las sorpresas de la fase eliminatoria.
Más tarde, a las 2:30 de la tarde, Alemania enfrentará a Paraguay en el Boston Stadium, en un duelo que promete intensidad entre una de las selecciones más laureadas de la historia de los Mundiales y un combinado paraguayo que intentará dar uno de los grandes golpes del torneo para avanzar a la siguiente ronda.
La jornada concluirá a las 7:00 de la noche con el choque entre Países Bajos y Marruecos en el Estadio Monterrey, un compromiso que enfrentará a dos selecciones que mostraron un buen rendimiento durante la fase de grupos y que buscarán mantenerse en carrera por el título mundial. El vencedor completará la lista de clasificados de las dos primeras jornadas de los dieciseisavos de final.
Los dieciseisavos de final representan una de las principales novedades del Mundial 2026, luego de que la FIFA ampliara el torneo de 32 a 48 selecciones. Gracias a este nuevo formato, avanzaron a esta instancia los dos primeros lugares de cada uno de los 12 grupos, además de los ocho mejores terceros lugares, conformando un cuadro de 32 equipos que ahora compiten bajo el sistema de eliminación directa.
Con tres partidos programados para este lunes, el Mundial 2026 seguirá definiendo a los equipos que mantendrán vivo el sueño de conquistar la Copa del Mundo. A partir de esta etapa no hay margen para los errores y cada encuentro adquiere el carácter de una final, donde un solo resultado puede cambiar el destino de las selecciones que aún aspiran a levantar el trofeo.