El Mundial 2026 entra en su quinto día con duelos entre tradición y nuevas historias

DEPORTES EDITOR DM
El Mundial 2026 entra en su quinta jornada de competencia con cuatro encuentros correspondientes a los grupos G y H, donde se combinarán selecciones con amplio recorrido en la historia de la Copa del Mundo y otras que buscan abrirse paso en el escenario más importante del fútbol internacional. La actividad se desarrollará en distintas sedes de Estados Unidos, uno de los tres países anfitriones del torneo.

La jornada arrancará a las 10:00 de la mañana, hora de Honduras, con el duelo entre España y Cabo Verde en el Atlanta Stadium. La selección española afronta su decimoséptima participación mundialista y llega respaldada por el título de campeona de Europa. Dirigida por Luis de la Fuente desde diciembre de 2022, la Roja mantiene su tradicional control del balón, aunque ahora incorpora mayor velocidad y profundidad por las bandas gracias a una nueva generación de futbolistas. Su mayor logro sigue siendo el título conquistado en Sudáfrica 2010, único campeonato mundial en su historia.

Del otro lado estará Cabo Verde, una de las grandes novedades de esta edición. El conjunto africano disputará su primera Copa Mundial tras completar una histórica clasificación. Bajo la conducción de Pedro "Bubista" Brito, la selección se ha caracterizado por su disciplina táctica, fortaleza física y orden defensivo. La presencia del archipiélago africano en la cita mundialista representa un acontecimiento histórico para un país de alrededor de medio millón de habitantes y apenas unos 4,000 kilómetros cuadrados de territorio.

A la 1:00 de la tarde será el turno del Grupo G con el enfrentamiento entre Bélgica y Egipto en el Seattle Stadium. Los belgas disputan su decimoquinta Copa Mundial y atraviesan una etapa de renovación tras el cierre de la denominada generación dorada. Luego de una decepcionante eliminación en la fase de grupos de Catar 2022, el conjunto europeo busca recuperar protagonismo internacional apoyado en una plantilla con vocación ofensiva, donde la experiencia y calidad de Kevin De Bruyne continúan siendo una de sus principales referencias.

Egipto llega a esta edición con apenas su cuarta participación mundialista. La selección africana se distingue por su propuesta pragmática, basada en una estructura defensiva sólida y transiciones rápidas al ataque. Su última presencia en una Copa del Mundo fue en Rusia 2018, torneo en el que Mohamed Salah marcó el primer gol egipcio en una fase final mundialista después de 28 años. Ahora, los faraones intentarán dar un paso adelante y competir por un lugar en la siguiente ronda.

Más adelante, a las 4:00 de la tarde, Arabia Saudita y Uruguay se enfrentarán en el Miami Stadium por el Grupo H. Los saudíes disputan su séptima Copa Mundial y encadenan su tercera clasificación consecutiva. Desde su debut en Estados Unidos 1994, únicamente se han ausentado en dos ediciones, consolidándose como una de las selecciones más constantes del continente asiático. En esta ocasión llegan dirigidos por Georgios Donis, técnico con amplia experiencia en el fútbol saudí y conocedor de gran parte de la plantilla que milita en la liga local.

Uruguay, por su parte, comparece en su decimoquinta Copa Mundial y mantiene intacto el peso de una de las historias más exitosas del torneo. Campeona en 1930 y 1950, la Celeste afronta su quinta clasificación consecutiva bajo la conducción de Marcelo Bielsa, considerado una de las mayores influencias del fútbol moderno. La intensidad, la presión alta y las rápidas transiciones ofensivas son algunas de las características que identifican al conjunto sudamericano en esta nueva aventura mundialista.

La actividad concluirá a las 7:00 de la noche con el partido entre Irán y Nueva Zelanda en el Los Angeles Stadium. Los iraníes disputan su séptima Copa Mundial y la cuarta de forma consecutiva. Bajo las órdenes de Amir Ghalenoei, la selección asiática se ha consolidado como un equipo difícil de superar, con una propuesta basada en la solidez defensiva y la búsqueda de oportunidades mediante contragolpes directos.

Nueva Zelanda llega a su tercera participación mundialista luego de haber logrado una clasificación que confirma su crecimiento dentro del fútbol oceánico. El conjunto dirigido por Darren Bazeley intentará superar por primera vez la fase de grupos, una meta que no pudo alcanzar en sus anteriores apariciones de 1982 y 2010. Ante Irán tendrá la oportunidad de iniciar con buen pie un desafío que podría marcar una nueva página en la historia del fútbol neozelandés.


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