La Copa Mundial de la FIFA 2026 inicia este jueves 11 de junio con el pitazo inicial de una edición que redefine la historia del fútbol internacional, al estrenarse un formato ampliado y una organización compartida entre México, Estados Unidos y Canadá. El torneo, que llega tras casi ocho años de planificación desde la designación oficial de la sede, se pone en marcha con una expectativa global que concentra miradas en un calendario extendido, nuevas plazas de clasificación y un despliegue sin precedentes en infraestructura deportiva. Desde este día, el planeta fútbol entra en modo mundialista con una competencia que se extenderá por más de un mes hasta la gran final del 19 de julio.
Un torneo que expande la historia del fútbol
Esta edición marca un antes y un después al convertirse en la primera Copa del Mundo con 48 selecciones nacionales, un cambio estructural que eleva el número total de partidos a 104. El nuevo formato no solo amplía la participación global, sino que también modifica la dinámica competitiva, con una fase de grupos más extensa y una ronda eliminatoria que arranca con 32 equipos, incluyendo a los mejores terceros lugares.
La distribución de cupos responde a esta nueva estructura: Europa aporta 16 selecciones, África 9, Asia 8, Sudamérica 6, Norteamérica 6 (incluyendo a los anfitriones), Oceanía 1 y dos plazas adicionales definidas por repechaje intercontinental. Este ajuste ha sido uno de los cambios más significativos en la historia reciente del torneo, al abrir aún más el abanico de representación internacional.
México abre el telón en una inauguración histórica
El partido inaugural se disputa en el Estadio Azteca, en Ciudad de México, escenario que vuelve a hacer historia al convertirse en el primero en albergar tres ceremonias de apertura mundialista, tras las ediciones de 1970 y 1986. El encuentro entre México y Sudáfrica marca el inicio formal del campeonato y simboliza el regreso del máximo torneo del fútbol a uno de sus recintos más emblemáticos.
La fase de grupos se desarrollará entre el 11 y el 27 de junio, dividida en tres jornadas que concentrarán la mayor carga de partidos del calendario inicial. Posteriormente, la competencia avanzará hacia la fase eliminatoria desde el 28 de junio, con un recorrido que incluye dieciseisavos, octavos, cuartos de final, semifinales y el partido por el tercer lugar, antes de culminar con la gran final en Nueva York/Nueva Jersey el 19 de julio.
Un formato ampliado y una logística sin precedentes
La organización del Mundial 2026 se caracteriza por su escala territorial y logística, con una amplia red de sedes distribuidas en los tres países anfitriones. En Estados Unidos se concentra la mayor parte de los encuentros, con ciudades como Los Ángeles, Miami, Atlanta, Seattle, Houston, Filadelfia, Kansas City, Boston, Dallas, el Área de la Bahía de San Francisco y Nueva York/Nueva Jersey. México aporta las sedes de Ciudad de México, Guadalajara y Monterrey, mientras que Canadá alberga partidos en Toronto y Vancouver.
Este modelo convierte al torneo en uno de los más ambiciosos jamás realizados, no solo por su tamaño, sino también por la coordinación entre tres sistemas deportivos y logísticos distintos, integrados bajo una misma estructura competitiva.
De Moscú a Norteamérica: la decisión que cambió el rumbo
La sede del Mundial fue definida el 13 de junio de 2018 durante el 68.º Congreso de la FIFA en Moscú, en una votación histórica que por primera vez abrió la decisión a todas las asociaciones miembro elegibles. La candidatura conjunta de Estados Unidos, México y Canadá, conocida como United Bid, superó a Marruecos con 134 votos frente a 65, en una elección que marcó un precedente en el modelo de designación de sedes.
A partir de ese momento, el proyecto norteamericano comenzó a consolidarse como el escenario elegido para la expansión del formato mundialista, dando paso a una planificación que hoy se materializa con el inicio del torneo.
Un Mundial rodeado de expectativas y tensiones
Aunque la atención se centra en lo deportivo, la antesala del torneo también ha estado acompañada de debates y situaciones que han generado repercusión internacional. La ausencia de Italia, cuatro veces campeona del mundo, se convierte en uno de los hechos más llamativos al no lograr su clasificación por tercera edición consecutiva.
A esto se suman tensiones diplomáticas en torno a la participación de Irán, así como cuestionamientos relacionados con la seguridad y el costo de las entradas. En declaraciones públicas, el presidente estadounidense Donald Trump aseguró que la selección iraní era bienvenida, aunque matizó que no consideraba apropiado que sus integrantes estuvieran presentes “por su propia seguridad”. En paralelo, distintas propuestas sobre reubicaciones logísticas fueron rechazadas por la FIFA y por autoridades involucradas, manteniendo el calendario sin modificaciones.
El último baile de una generación histórica
Más allá de la lucha por levantar el trofeo, la Copa Mundial de 2026 también representa el posible adiós de algunas de las figuras más influyentes que ha tenido el fútbol en las últimas dos décadas. Para varios de ellos, el torneo no solo significa una nueva oportunidad de competir en la máxima cita deportiva, sino también la última ocasión de vestir la camiseta de sus selecciones en un Mundial.
Entre los nombres que acaparan la atención aparece Cristiano Ronaldo. El capitán de Portugal llega a los 41 años con la posibilidad de seguir ampliando una trayectoria irrepetible. Al disputar esta edición, se convierte en el primer futbolista de la historia en participar en seis Copas del Mundo diferentes, una marca que comenzó en Alemania 2006 y que se extiende hasta Norteamérica 2026. Si logra marcar, además, establecerá otro récord al convertirse en el único jugador en anotar en seis Mundiales consecutivos. El torneo también podría representar la última gran oportunidad para conquistar el único título de relevancia que aún falta en su palmarés.
La situación de Lionel Messi es distinta, pero igual de significativa. El campeón del mundo con Argentina llega a la competición desde una perspectiva más relajada tras alcanzar la gloria en Qatar 2022. Sin embargo, el propio futbolista ha reconocido en distintas ocasiones que evalúa su condición física "día a día", consciente de que el tiempo juega un papel determinante en la etapa final de su carrera. Con casi 39 años al finalizar el torneo, todo apunta a que esta será su última participación mundialista y, probablemente, su despedida definitiva de la selección argentina.
La lista de posibles despedidas también incluye a Luka Modrić. El mediocampista croata, ganador del Balón de Oro en 2018 y símbolo de una generación dorada para su país, afronta el campeonato con 40 años y la ilusión de cerrar su recorrido internacional en el escenario más importante del fútbol. Como él, varios referentes de la última década tendrán en Norteamérica una última oportunidad para escribir un capítulo más en sus carreras.
Grandes ausentes de la Copa Mundial 2026
Así como el torneo servirá de despedida para algunas leyendas, también dejará fuera a figuras que por distintos motivos no lograron formar parte de la cita mundialista, pese a su relevancia en el fútbol actual.
Uno de los casos más destacados es el de Robert Lewandowski. El delantero polaco, considerado uno de los goleadores más importantes de su generación, se queda sin la posibilidad de disputar una nueva Copa del Mundo después de que Polonia quedara eliminada en el repechaje. A sus 37 años, la ausencia adquiere un significado especial, ya que podría haber sido su última participación en el máximo torneo de selecciones.
También destaca la baja del brasileño Rodrygo Goes. El atacante del Real Madrid no podrá estar presente debido a una grave lesión en la rodilla derecha, una situación que truncó sus aspiraciones de disputar el campeonato. A diferencia de otros casos, su juventud le permite pensar en futuras oportunidades con la selección brasileña.
España tampoco contará con uno de sus futbolistas más experimentados. Dani Carvajal quedó fuera de la convocatoria final tras una temporada marcada por problemas físicos que limitaron su continuidad. La decisión del cuerpo técnico se inclinó por jugadores con mayor regularidad competitiva durante los meses previos al torneo.
Otra ausencia que ha generado debate es la de Cole Palmer. El talentoso mediocampista inglés, una de las principales figuras emergentes del fútbol europeo y referente del Chelsea, no fue incluido en la lista definitiva presentada por el seleccionador Thomas Tuchel. Su exclusión figura entre las más comentadas de una Copa del Mundo que, incluso antes de comenzar, ya deja historias de despedidas, oportunidades perdidas y nombres ilustres que seguirán el torneo desde fuera.
El inicio de una nueva era mundialista
Con el balón listo para rodar, la Copa Mundial 2026 abre una etapa completamente nueva en la historia del fútbol. Su formato expandido, su duración prolongada y su carácter multinacional la convierten en una edición sin precedentes, donde la competencia deportiva se combina con una escala organizativa nunca antes vista. Desde hoy, el mundo entra en un ciclo futbolístico que promete marcar una generación.