El mandatario explicó que su desplazamiento formó parte de una agenda oficial vinculada a la presidencia de Colombia en ese órgano, donde encabezó actividades diplomáticas y un debate centrado en la búsqueda de salidas al conflicto en Medio Oriente. En ese contexto, también se contemplaba una reunión con autoridades locales, la cual finalmente no se concretó.
De acuerdo con información citada por The Washington Post, la Administración del presidente Donald Trump habría intervenido para impedir el acercamiento entre ambos políticos, aunque dicho encuentro no había sido confirmado oficialmente dentro de la programación del viaje.
Petro negó haber recibido advertencias o notificaciones sobre limitaciones migratorias y defendió su derecho a participar en espacios académicos y políticos durante este tipo de visitas. En declaraciones difundidas en la red social X, expresó: «Nunca se me informó de restricciones a mi visa… Considero que quienes asistimos al periodo de la Asamblea de Naciones Unidas como presidentes de la república estamos protegidos por la ley de los EEUU».
En otra publicación, cuestionó la decisión atribuida a las autoridades estadounidenses: «Considero poco democrático que se restringiera mi libertad de hablar con el alcalde de Nueva York, autoridad local de los EEUU y mi libertad de pensamiento al no permitirme dictar una conferencia a la que fui invitado en Boston».
El antecedente inmediato se remonta a septiembre del año pasado, cuando Estados Unidos revocó el visado del presidente colombiano tras declaraciones emitidas durante una sesión de alto nivel de la ONU, en las que llamó a militares estadounidenses a desobedecer órdenes relacionadas con la ofensiva en Gaza. Meses después, el documento fue restablecido tras un acuerdo alcanzado con Trump en marzo.
La relación bilateral entre Bogotá y Washington ha atravesado múltiples tensiones desde el inicio del segundo mandato de Trump en enero de 2025. Uno de los primeros episodios ocurrió cuando Petro rechazó la recepción de vuelos militares con ciudadanos colombianos deportados, lo que derivó en amenazas de sanciones económicas.
Posteriormente, las diferencias se ampliaron en temas como la política antidrogas, lo que llevó a la retirada de la certificación de cooperación en la lucha contra el narcotráfico y a la inclusión del mandatario en la Lista OFAC, conocida como Lista Clinton. Aunque el diálogo entre ambos gobiernos se reactivó tras una comunicación directa entre los dos presidentes, el nuevo incidente vuelve a colocar la relación diplomática bajo tensión.
Redacción: Forum News