Según el informe, el fondo fiduciario de jubilación del Seguro Social, que respalda los pagos a personas mayores y a sobrevivientes de trabajadores fallecidos, “se agote a finales de 2032”, lo que representa un trimestre antes de lo estimado previamente. A partir de ese punto, los ingresos provenientes de los impuestos sobre la nómina y otras fuentes solo permitirían cubrir alrededor del 78 % de los beneficios comprometidos, lo que implicaría recortes automáticos si no hay una reforma legislativa.
El documento también señala que la situación podría trasladar la presión política a la próxima administración presidencial en Estados Unidos, ya que el tema del Seguro Social ha sido históricamente considerado sensible en la agenda política. En ese contexto, el debate podría ganar mayor protagonismo de cara a la campaña electoral de 2028, si la proyección de insolvencia se mantiene en el corto plazo.
En cuanto a los fondos combinados de jubilación y discapacidad, los fideicomisarios estiman que estos “se agoten en 2034”, una proyección sin cambios respecto al año anterior. En ese escenario, los ingresos del sistema cubrirían aproximadamente el 83 % de las obligaciones, lo que también implicaría un ajuste en los pagos si no se implementan reformas.
El informe recuerda que la eventual presión financiera no significa que el programa desaparezca, ya que sigue respaldado por los impuestos sobre la nómina de los trabajadores activos. Sin embargo, advierte que el desbalance entre ingresos y compromisos se ha venido ampliando con el paso de los años, principalmente por el envejecimiento de la población estadounidense.
Los fideicomisarios también señalan que fusionar los fondos de jubilación y discapacidad requeriría una ley del Congreso, aunque ambos suelen analizarse de forma conjunta para evaluar la salud general del programa.
Redacción: Forum News