El acercamiento surge en un contexto donde entre 40 y 45 mil trabajadores temporales se movilizan cada año hacia zonas productivas, lo que evidencia la necesidad de establecer mecanismos formales que garanticen derechos laborales, estabilidad y mejores condiciones de empleo para esta población.
Como resultado del diálogo, ambas naciones acordaron instalar una mesa bilateral sobre migración laboral temporal, desde la cual se diseñará una hoja de ruta con acciones concretas, responsabilidades institucionales y mecanismos de coordinación que permitan una gestión más ordenada y eficiente de estos flujos.
La propuesta también incluye el análisis de los movimientos migratorios, la identificación de sectores prioritarios y la construcción de acuerdos que regulen la movilidad laboral de forma clara, transparente y sostenible. En ese marco, Diana Baleska Herrera afirmó que “este proceso representa un paso firme hacia la construcción de oportunidades reales para la población”, destacando su impacto en la generación de empleo y la reducción de la migración irregular.
Por su parte, Karin Herrera subrayó la importancia de prevenir abusos contra los trabajadores, especialmente por parte de intermediarios, y señaló que una migración bien gestionada no solo protege derechos, sino que también contribuye al crecimiento económico y a la estabilidad social en la región.
Redacción: Forum News